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Curso de Astrología

Interpretación Casas con Planetas (SUIPASC y SIRC)

Tabla de contenidos

Fundamentos teóricos

Hemos analizado antes en otros capítulos el estudio de un planeta (X) de forma solitaria situado en una casa y con sus aspectos correspondientes, haciendo uso del SUIPASC.

Posteriormente, añadimos la aplicación del SIRC a ese mismo planeta “solitario” en una casa determinada, considerando la casa o casas que tal astro rige, las cuales indican la “base”, el “sustrato” o el “germen inicial” de la actividad del planeta en su casa de ubicación.

Ahora no vamos a cambiar nada de lo explicado, sino, sencillamente, añadir lo que el regente (o regentes) de la casa en que se ubica el planeta X nos indica como complemento del estudio completo de este último.

Para verlo más claro, continuemos con el ejemplo K-33. Se trata ahora de tener todas las herramientas a nuestro alcance para hacer un estudio de las doce casas astrológicas por orden de la I a la XII y en cualquier horóscopo, con los diferentes casos que se presentaran. Estos distintos casos son principalmente los siguientes:

Casas con un solo planeta

Hemos de estudiar este astro según el SUIPASC (situación en signo y aspectos) y luego aplicar el SIRC para investigar en los significados de la casa o las casas que ese astro rige.

Además, tenemos que analizar lo que podemos llamar el “ambiente general de la casa”, a través del signo que se localiza en la cúspide y del estudio según el SUIPASC y el SIRC del regente o regentes de esa misma casa.

En el ejemplo K-33 podemos tomar como ejemplo a Neptuno en la casa XI. Tal como hemos visto, hemos de estudiar al planeta neptuniano según el SUIPASC normalmente y luego analizar la casa regida por Neptuno (IV). Pero también hemos de investigar el signo presente en la cúspide de XI y la vibración según el SUIPASC del regente de XI (Venus).

Esto último significa que:

NO SOLO SE HA DE ESTUDIAR EL SIGNO EN LA CÚSPIDE Y EL REGENTE DE LA CASA DE AQUELLOS SECTORES TERRESTRES QUE ESTÁN “VACÍOS” DE PLANETAS, PUES EN ESAS CASAS DICHO ESTUDIO ES FUNDAMENTAL Y CENTRAL PARA SU INTERPRETACIÓN.

ADEMÁS, HEMOS DE ANALIZAR EL SIGNO EN LA CÚSPIDE Y EL REGENTE DE LA CASA TAMBIÉN DE LOS SECTORES TERRESTRES DONDE HAY PLANETAS PRESENTES.

Casas con varios planetas

Se ha de estudiar cada uno de los astros según el SUIPASC, aparte de las casas que cada uno de ellos rige (SIRC). Por otro lado, para determinar el “ambiente general de la casa” y la “proyección de la casa”, hemos de investigar el signo presente en la cúspide y el regente (o regentes) de la casa de ubicación de esos planetas, respectivamente.

Próximamente, veremos algún ejemplo al respecto.

Casas sin planetas

Estudiamos el signo en la cúspide de la casa y el regente (o regentes) de la casa.

Hemos dado ya suficientes ejemplos al respecto, por lo que este tema se da por finalizado.

 

Casas con un solo planeta

Tal como habíamos adelantado, vamos a centrarnos en la casa XI. Allí se localiza Neptuno como único planeta presente, situado en el signo del Escorpión, con trígono de Marte, cuadratura de Urano y sextil de Plutón. Tendremos en consideración además el “ambiente general y la proyección de la casa”, representados en este caso por el signo de la Balanza en la cúspide de XI y el propio regente de esa casa: el planeta Venus.

La única diferencia entre la realización que vamos a hacer ahora de este ejemplo y la serie de casos de “un solo planeta en una casa” que veníamos interpretando en capítulos anteriores, es que ahora no solo consideramos el estudio según el SUIPASC del planeta y la regencia de este sobre otra casa, sino que, además, añadimos el estudio del regente de la casa donde se sitúa el planeta. Esto último ya lo realizábamos en las “casas vacías o sin planetas”, pero también se debe de hacer en las casas con uno o más planetas presentes en ella.

Así:

EL REGENTE (Y CORREGENTE) DE UNA CASA SE DEBE ESTUDIAR EN TODO CASO Y NO SOLAMENTE EN AQUELLAS CASAS QUE ESTÁN “VACÍAS”.

TAMBIÉN EN LAS CASAS “OCUPADAS” POR PLANETAS ES PRECISO DESARROLLAR LA INTERPRETACIÓN DEL REGENTE DE LA CASA DONDE ELLOS SE UBICAN.

Continuemos pues con el ejemplo K-33 en la casa XI.

Ejemplo K-33 (Casa XI)

Neptuno en el signo del Escorpión se localiza en exaltación, con lo cual su energía global se encuentra aumentada. Esta posición planetaria tanto puede indicar una gran energía psíquica subconsciente (Neptuno) encaminada a la autorrealización y el autoconocimiento (Escorpión), como la misma fuerza dirigida a la evasión, la autodestrucción, los enredos y engaños sexuales, etc.

Referente al estado cósmico de Neptuno, se puede considerar como medio pues, aunque está en exaltación en el signo del Escorpión, no podemos perder de vista la importancia de la cuadratura con Urano, que también se encuentra relacionado con el sistema nervioso, como ya sabemos; como tampoco se ha de pasar por alto la retrogradación, que al ser de un planeta muy lento como Neptuno genera un espaciamiento dilatado en el tiempo de los efectos armónicos tanto como de los desarmónicos.

En cualquier caso, recordemos que la exaltación se refiere a un aumento de fuerza, más que a un mejoramiento directo de los atributos cualitativos.

La presencia de Neptuno en la casa XI ha de ser análoga a todo lo referido a la participación en grupos, las relaciones con las amistades, los proyectos y las intuiciones cara al futuro, los hobbies mentales, etc.

La determinación directa de Neptuno hacia el yo, tanto consciente como subconsciente, es nula pues ni es regente natal, ni está en la casa I ni en la XII, ni tampoco lanza aspectos ni al regente natal ni a los planetas presentes en I y en XII. Sí posee Neptuno una determinación bastante fuerte hacia la casa VIII, pues tanto el trígono como la cuadratura los recibe de planetas situados allí.

Ello indica ciertamente que el área de las amistades resulta una fuente importante de pruebas de desapego y autocontrol, como también de experiencias autorrealizadoras.

Así, debido a la poca conexión de Neptuno con el área del yo, se puede decir que este se constituye en un planeta fundamentalmente representativo de factores y experiencias AMBIENTALES. Recordemos aquel binomio yo-ambiente que tantas veces hemos mencionado.

Ahora estamos ya en disposición de calibrar perfectamente hasta qué punto un planeta es indicativo en un horóscopo concreto de experiencias ambientales, o bien, de cualidades del yo del propio interpretado. Para ello solo debemos de poner en práctica el método anteriormente expuesto acerca del “grado de determinación de un planeta hacia una casa y los asuntos representados por ésta”.

Continuando con Neptuno, él sobre todo nos va a hablar de los ambientes de las asociaciones en las cuales tiende a participar el interpretado, del tipo de amistades, de las ideas y los proyectos que esta persona se hace cara al futuro, etc.

En principio, podemos distinguir dos tipos de ambientes y dos clases de amigos, unos representados por la cuadratura de Urano a Neptuno y los otros por el trígono de Marte a Neptuno.

En cuanto a la cuadratura de Urano a Neptuno, el tipo de amistades es de tipo nervioso como depresivo en otras ocasiones, con una onda general bohemia y poco comprometida.

Ello también coincide con una etapa en la vida en la cual los proyectos cara al futuro por parte del interpretado son más que nada utopías (cuadratura de Urano) borrosas y basadas en espejismos (Neptuno recibiendo cuadratura).

La inclinación de esta persona a incluirse en asociaciones en las que se estilan los temas espirituales y esotéricos (Neptuno en XI), puede sin duda conducirle a desengaños y acontecimientos imprevistos y rupturas (cuadratura de Urano a Neptuno).

La salida armonizante se encuentra en el trígono que proviene de Marte, a través del cual el interpretado puede llegar a luchar por algo concreto en el ámbito de la casa XI, y no sólo a enredarse en cuestiones abstractas, extravagantes y algo fraudulentas.

Este trígono de Marte a Neptuno hace que la fe y la inspiración neptuniana en cuestiones elevadas se acompañe de una enérgica capacidad de acción y de decisión.

Estas cuestiones comentadas respecto a la casa XI tienen su origen, su germen inicial y su sustento en la casa regida por Neptuno (según el SIRC), que es la cuarta, cuya cúspide se localiza en el signo de los Peces. Ello quiere decir que en la primera parte de la vida (época de convivencia con los padres) se generan y manifiestan ya las circunstancias comentadas de la casa XI, con lo que son experiencias bastante prematuras.

Ello se debe a que la casa IV también conforma el pasado psíquico ancestral del individuo, el cual le inclina al contacto con las experiencias utópicas y espirituales de la casa XI.

Ahora nos resta estudiar al signo presente en la cúspide de la casa XI y al regente de esta misma casa, que es Venus.

Como ya sabemos, el “ambiente general”, el “escenario general” o el “fondo general” de la casa está indicado por el signo presente en la cúspide de ésta.

En el presente ejemplo, el ambiente general de la casa XI es educado, mental y sociable, como también en algunos casos se puede constituir en vanidoso y caprichoso. Ello llama bastante la atención teniendo en cuenta que Neptuno es más bien un planeta introvertido y un tanto evadido de la realidad social.

Pero la presencia de la Balanza en la cúspide de la casa XI nos afirma que el fondo general de las experiencias con las amistades y los grupos es también de alegría e interés por las relaciones humanas, o bien, de ilusiones de color de rosa un tanto desbalanceadas.

Ahora nos falta estudiar al regente de la casa XI para finalizar lo que hemos llamado la interpretación total o completa de la presencia de “un solo planeta en una casa”.

Respecto al regente (y posible corregente) de una casa, también en las casas donde hay planetas podemos aplicar lo mismo que antes se había establecido para las casas “vacías”.

Lo anterior quiere decir que:

EL SIGNIFICADO DEL REGENTE (Y CORREGENTE) DE UNA CASA ES EL MISMO EN LAS CASAS VACÍAS QUE EN AQUELLAS CASAS QUE POSEEN UNO O MÁS PLANETAS.

De tal modo, podemos entender que:

El regente de una casa “ocupada” por uno o más planetas REPRESENTA LA “PROYECCIÓN” DE ESA CASA HACIA LA CASA DONDE SE UBICA EL REGENTE DE LA PRIMERA.

De tal modo, en el ejemplo que tratamos, Venus indica la “proyección” de la casa XI hacia la casa de posición de Venus, que es la III, aunque con influencias marcadas sobre la IV debido a la cercanía a ella del planeta. Esto significa que el ambiente de los amigos, los conocidos y los grupos “se proyecta”, “interviene” o “planta la semilla” en la formación mental, escolar y educativa (casa III) del interpretado y en las experiencias en la primera época de la vida (casa IV).

Tal como se ha explicado:

EN LAS CASAS DONDE HAY UN PLANETA PRESENTE, LA CASA (O CASAS) REGIDAS POR ESE ASTRO SON LA “BASE” O EL “SUSTENTO” DE SU ACTIVIDAD PLANETARIA, MIENTRAS QUE EL REGENTE DE LA CASA DONDE EL SE UBICA INDICA LA “PROYECCIÓN” DE ESA CASA Y DEL MISMO PLANETA QUE ELLA CONTIENE.

Es un concepto muy interesante, pues indica algo así como tres momentos o fases en el estudio de cada planeta en relación con el sistema de casas. Así, la casa regida por un planeta es el origen de su actividad; la casa en que está presente el planeta es el momento y el lugar donde sus fuerzas se desatan y germinan; mientras que, para terminar con el ciclo, el regente de la casa donde está el planeta indica la dirección o la proyección del planeta presente en ella. Por supuesto que para determinar esa “dirección” o “proyección” hay que considerar la casa donde cae ese mismo regente de casa.

Veámoslo en el ejemplo.

A-El “origen” de las fuerzas que confluyen en la casa XI está en la casa IV, debido a la regencia de Neptuno sobre esa casa.

B-El terreno de “manifestación” más directo de la fuerza neptuniana está en la casa que este astro ocupa (la XI).

C- La “proyección” de la casa XI y del propio Neptuno por estar en ella se dirige a la casa III y algo a la IV por la posición de Venus.

Esto en lo concreto significa que las situaciones y experiencias comentadas que se producen o generan en XI tienen su “germen inicial” en la época de convivencia con los padres y en los ancestros psíquicos que la persona trae del pasado (casa IV). A la vez, tales fuerzas generadas en XI se “proyectan”, se “dirigen” o se “plantan” en la formación de la mente concreta del interpretado, su época de estudiante y sus maneras de relacionarse cotidianamente (casa III). La cercanía de Venus a la casa IV indica que las amistades, los proyectos y los grupos en que participa el interpretado también intervienen o influyen de manera general en la primera época de la vida (IV).

Casas con varios planetas

La aplicación del SIRC es fundamentalmente la misma que para los ejemplos en que hay un solo planeta en una casa.

Obviamente, la operación es más compleja ya que hay que considerar cada planeta individualmente según el SUIPASC y según el SIRC. Así, cogeremos primero el planeta más cercano a la cúspide de la casa y lo estudiaremos según su posición en signo, casas y relaciones por aspectos; y luego investigaremos en la casa o casas que rige ese astro. Haremos lo mismo con los restantes planetas que haya en la casa por orden, desde el más próximo a la cúspide hasta terminar con el más tardío.

Una vez que hemos acabado con todos los planetas ubicados en esa casa realizaremos un estudio del signo presente en su cúspide y del planeta regente de esa casa (incluyendo el sector terrestre donde él se introduce).

Es opcional estudiar primero que nada el signo presente en la cúspide de la casa por eso de que representa el “ambiente general de la casa”, con lo que el estudio individual completo de cada astro se realizaría después. Ello depende del estilo individual que cada uno se vaya formando.

De una forma general se puede decir que:

EN UNA CASA DONDE HAY VARIOS ASTROS, EL PLANETA SITUADO MÁS CERCA DE LA CÚSPIDE ES EL QUE GENERA ANTES EN EL TIEMPO SUS ENERGÍAS Y MANIFESTACIONES. LUEGO LO HARÁ EL SEGUNDO MÁS PRÓXIMO A LA CÚSPIDE, Y ASÍ SUCESIVAMENTE.

Es decir, se puede establecer una secuencia temporal desde el comienzo de la casa hasta su terminación en cuanto a los planetas que ella contiene. Ello no significa que cuando el segundo entre en acción el primero haya quedado dormido.

Veamos de una forma sintética el ejemplo de la primera casa del horóscopo K-32.

 

Ejemplo K-32 (Casa I)

EJEMPLO K-32
EJEMPLO K-32

En la casa I se localizan Mercurio y la Luna en el Toro en conjunción, así como el Sol y Júpiter en los Gemelos en conjunción. El desarrollo temporal que hacemos aquí de los planetas se refiere el temperamento y las formas conscientes de actuar de la persona.

Por tanto, podemos hablar de una primera gran época de manifestación del yo caracterizada por la conjunción a un grado entre Mercurio y la Luna, en la cual predomina la movilidad (Mercurio) y la imaginación (Luna) sobre bases de practicidad y arduo trabajo (Toro). Destacan los trígonos que poseen tanto Mercurio como la Luna desde Marte, Urano y Plutón, que son los planetas más enérgicos y definidos del zodíaco.

Marte indica gran energía externa, Plutón una enorme fuerza interior y Urano un gran poderío mental original.

La regencia de Mercurio es sobre las casas II y VI, con lo que se observa una clara “base” o “sustento” del comportamiento y el yo en el trabajo (casa VI) comercial (Mercurio) decidido, original y trasformador (trígonos de Marte, Urano y Plutón), así como en la movilidad en el manejo de los recursos materiales (casa II en Gemelos). Tampoco se puede pasar por alto el hecho de que los tres trígonos vienen de la casa V, que es la de los negocios, las relaciones sensuales y los hijos.

La Luna es regente de la casa IV, con lo que la analogía es claramente con la familia paterna y la primera parte de la vida, con lo que podemos hablar de comportamientos hogareños y estables afectivamente (Luna en Toro).

La situación de la conjunción Sol-Júpiter en los Gemelos cambia radicalmente de acuerdo a las dos cuadraturas del Sol (de Urano y Plutón) y a las cuatro de Júpiter (de Marte, Saturno, Urano y Plutón), lo cual indicaría algo grave, súbito y brusco en relación con los asuntos de la casa V, que es el sector terrestre desde donde llegan la mayor parte de las cuadraturas. Ello supondría formas de actuar dobles, nerviosas y dispersas por la posición del Sol y Júpiter en el signo de los Gemelos.

Una de las probables inclinaciones del comportamiento consciente en cuanto a esta segunda época mucho más desarmónica es la realización de actuaciones de expansión (conjunción Sol-Júpiter) excesivamente precipitadas y lanzadas (cuadraturas de Marte, Urano y Plutón), las cuales tendrían su “origen” o “germen inicial” los negocios, aventuras eróticas (casa V), etc.

La causa de ello es que el Sol es el regente de la casa V, con lo que lo antes comentado se perfila como más seguro. Júpiter es el regente de la casa VIII y el corregente de la casa XII, con lo que se observan pruebas duras internas que generan la muerte de etapas anteriores (VIII), así como limitaciones importantes (casa XII). Estas últimas experiencias citadas son el “motivo original” de la cierta superficialidad y pantalla en el comportamiento que se manifiesta a través de Júpiter en exilio en los Gemelos en casa I con cuadraturas.

En esta segunda fase caracterizada por la conjunción Sol- Júpiter se observa la tendencia de la persona a entrar en una dinámica de autosuficiencia (Sol-Júpiter) y de expansión (Sol- Júpiter) superficial y doble (Gemelos).

Para terminar, el “ambiente general” de la casa I está en analogía con el Toro, es decir, con los comportamientos trabajadores, prudentes y conservadores, o con las rutinas, las obstinaciones y los apetitos sensuales comodones.

Además, la “proyección” de la casa I es hacia la posición de su regente Venus, que se ubica en el sector terrestre II. Ello indica claramente que la dirección que toma el “regente natal” o “regente del yo” (Venus), así como la casa I en general, es la de la búsqueda de las comodidades superficiales y los caprichos materiales (Venus en Gemelos en II con cuatro cuadraturas).

 

Una casa sin planeta

Ya ha sido tratado anteriormente.

 

 

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