Saltar al contenido

Curso de Astrología

Ejemplos Prácticos del SEDGY I

Tabla de contenidos

ESTUDIO PROGRESIVO DE LOS GRÁFICOS

Figura E-11

Tal como podemos observar, a partir de este momento vamos a ir introduciendo poco a poco más elementos en las cartas astrales de estudio, lo cual se hará progresivamente por motivos pedagógicos. Estos motivos son fundamentalmente el hecho de que el estudiante poco a poco va a ir desarrollando esa capacidad que habíamos denominado de “focalizar la atención”, mediante la cual se pueden abstraer a voluntad del horóscopo en cada momento ciertos elementos que en ese preciso instante nos interesa estudiar.

Ese es el motivo por el cual en el ejemplo E-11, por ejemplo, solo aparecen algunos planetas y unos pocos aspectos. En realidad, no nos hace falta nada más para realizar el SEDGY o, lo que es lo mismo, si tuviéramos delante de nosotros el mismo horóscopo, pero completo, únicamente tendríamos que observar los componentes que ofrecemos en la figura E-11.

De este modo adquiriremos la soltura necesaria en la focalización de nuestra atención, pues cuando pasemos a estudiar cartas astrales completas, iremos directamente a lo que en cada momento nos interesa visualizar, evitando la típica confusión o el borrón general de factores entremezclados que al principio suele ver el estudiante de Astrología que se inicia sin un sistema correcto.

INDIVIDUALIDAD

En el caso E-11 el Sol se localiza a 25º del signo del León, con lo cual se sitúa en su único signo de regencia. Allí, como ya sabemos, en principio el astro solar muestra una buena parte de sus mejores cualidades, aunque es evidente que ello depende de los aspectos que recibe. Veámoslo.

El Sol solo goza de un trígono con la Luna, el cual es importante por el hecho de que tanto el Sol como la Luna se encuentran ligados por analogía esencial con el estudio del yo, por lo que este trígono está muy determinado hacia el yo.

Ello genera una adecuada sintonía entre la individualidad esencial de la persona y sus comportamientos psico-afectivos. Por tanto, podemos hablar de armonía o congruencia Sol-Luna. De la misma manera, la individualidad solar se ve fortalecida por un romanticismo noble y magnánimo (trígono Sol-Luna), a la vez que se genera una mezcla adecuada entre lo expansivo generador (Sol) y lo íntimo sentimental (Luna).

Demos por sentado que estamos tratando el caso de un varón, con lo cual el trígono Sol-Luna hace que su polaridad masculina también sea sensible a lo lunar, es decir, a los sentimientos, la protección psíquica, la vida del hogar, etc.

Es evidente que la posición del Sol en la casa V genera una ampliación generadora en todos sus asuntos, los cuales son: hijos, ocio, negocios, aventuras sentimentales y noviazgos, etc. Supongamos que se trata de un varón soltero de 23 años.

Es evidente que en lo afectivo se establece un tipo de experiencias bastante elevadas, basadas en la nobleza, la creatividad y lo vital (Sol en León en casa V).

Simultáneamente, debido al trígono de la Luna, se produce un ambiente en el noviazgo muy dulce y romántico, pero sin apegos estériles, sino fomentando la individualidad y la creatividad de cada cual (Sol en León en casa V). El trígono que recibe el Sol de la Luna nos da a entender que la culminación de ese noviazgo conduce en principio a la formación de un hogar bajo los mismos presupuestos, debido a la analogía de la Luna con la familia hogareña.

En el área del ocio, no cabe duda de que la calidad del Sol en esta carta nos lleva a pensar que el tiempo libre se aplica de una forma creativa. Esas actividades van desde las realizadas en el seno del hogar y de la familia (trígono de la Luna al Sol), como en el ámbito del deporte al aire libre (Sol en el León) y de las sanas diversiones sensuales (Sol bien aspectado en el León en casa V).

Referente a los negocios, es evidente que ello ha de ser confirmado por otros elementos del estudio de la carta astral, pero en principio una fuerte casa V como esta da unas bases de actividad vital, fuerte individualidad, energía personal, buena relación con la gente (trígono de la Luna), etc.

Quizás el lector se haya sorprendido de que hablando del Sol como indicador de la individualidad hayamos mencionado varias áreas concretas, saltándonos la simple interpretación de las tendencias psicológicas profundas.

El motivo es bien sencillo y está totalmente de acuerdo con los que habíamos comentado: se estudia la individualidad en el Sol, pero como planeta aspectado en signo y en casa, lo cual significa indudablemente el hacer una relación con los asuntos que rige esa casa.

Ya habíamos adelantado que las actividades de la casa donde se encuentra el Sol poseen una relación muy directa con el propio desarrollo de la individualidad, por el hecho de que la esencia solar induce a la persona a “acercarse e introducirse” en tales áreas.

No debemos de olvidar tampoco que una de las palabras-clave de la individualidad es creatividad, con lo que el Sol se manifiesta de forma natural en actividades que son manifestación de las cualidades psicológicas profundas.

PERSONALIDAD

Una vez estudiado el Sol como planeta aspectado en signo y en casa pasaremos a hacer lo propio con la Luna, indicadora de la personalidad psico-afectiva. Esta se localiza en el signo del Carnero en la casa I, a 10º de distancia del ascendente. La Luna posee trígono con el Sol.

En este horóscopo la Luna se encuentra determinada de forma múltiple hacia el yo, por varios factores que se dan conjuntamente. El primero es, obviamente, que se trata de la Luna. El segundo se debe a la posición de este astro en la casa I, lo cual evidentemente aumenta muchísimo la determinación hacia el yo.

El tercer componente, que tiene algo menos de importancia, es que la Luna posee un trígono con el Sol, el cual a su vez está determinado por analogía hacia el yo. El cuarto y último factor es que la Luna está en conjunción con el AC, pues ya sabemos que en el caso de las luminarias el orbe se puede aumentar algún grado más.

La Luna se localiza en el signo del Carnero, con lo que las reacciones afectivas naturales son fuertes y fogosas, con alta espontaneidad y firmeza. Al estar la Luna peregrina (sin dignidad ni debilidad) y con solo el trígono del Sol, se considera evidentemente que el astro lunar está en una posición armónica-media. Hagamos un paréntesis respecto a esto.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Al aplicar totalmente el SUIPASC ya tenemos suficientes factores en consideración como para determinar en qué nivel de vibración se encuentra un planeta respecto a la escala armónico-desarmónico. Ello es sólo posible cuando también se tienen en consideración los aspectos. Mientras ello no se hace, siempre tenemos que decir:

en estado armónico, tal cosa, y en estado desarmónico tal otra. Pero como ya estamos considerando cada planeta según el SUIPASC completo, debemos de atenernos en la interpretación solo al estado vibratorio real que posee el planeta en cada caso.

Por tanto, se hace práctico en este momento diferenciar cinco estados de un planeta en la escala armónico-desarmónico. Pero es importante entender que esa posible división del “estado cósmico” de un planeta en cinco niveles es relativa, por el hecho de que igualmente podemos considerar una escala de dos, tres, cinco estados, etc.

De aquí se deduce que no es posible dividir estos cinco niveles de forma tajante, sino solamente orientativa. Recordemos a la vez, que se entiende como estado cósmico de un planeta a su nivel vibratorio de acuerdo a su posición en signo y a los aspectos que recibe.

Estos cinco niveles que en principio vamos a usar son los siguientes:

1º. Estado bajo.

2º. Estado medio-bajo.

3º. Estado medio.

4º. Estado medio-alto.

5º. Estado alto.

 

CONTINUACIÓN DEL EJEMPLO E-11

La Luna se localiza en un estado medio-alto, pues aunque está peregrina posee un trígono muy favorable del Sol.

Por tanto, hemos de sacar a relucir especialmente las buenas cualidades de la Luna en el Carnero, de las cuales ya hemos comentado algunas. En líneas generales, esta posición significa vigor desde el punto de vista emotivo, lo cual hace que los comportamientos afectivos sean fuertes y con espíritu de sacrificio.

El trígono que recibe la Luna del Sol hace que los sentimientos sean muy nobles, vitales y creativos.

En general, la posición de la Luna en el signo del Carnero hace que la naturaleza fogosa de esta persona se acentúe, pues tanto el Sol como el ascendente se localizan también en fuego.

En lo que sí equilibra bastante la Luna a la potente carga fogosa del yo es en el hecho de que está en la casa I, con lo que el hogar, el romanticismo y la intimidad son relevantes para el interpretado, todo ello por supuesto dentro de una línea sentimental de fuego. Esta se caracteriza por su búsqueda de la relación psíquica directa y que permita mantener la libertad individual de cada cual.

CONDUCTAS CONSCIENTES

En lo que respecta al signo ascendente, este es el Carnero, con lo que nos encontramos con una combinación básica León (signo-solar) con Carnero (signo AC). Ello no cabe duda de que marca a una persona muy luchadora, segura de sí misma, así como con gran capacidad de arriesgarse. Su desventaja podría ser -si otros factores lo confirmaran- que esa potente combustión de fuerza no se controle, dando lugar al temperamento colérico.

En el caso del Sol ya vimos como su estado era “alto” debido a su posición en regencia y al trígono de la Luna. Ahora nos falta detallar más la calidad vibratoria del AC en el Carnero, lo cual podemos estudiar a través del estado cósmico del regente natal (Marte).

Marte se sitúa a 1º del Carnero, con lo que está en conjunción con el AC (a 8º de distancia). Como aspectos, posee una cuadratura con Saturno. Entonces, Marte se localiza en un estado “medio”, ya que, aunque se encuentra en domicilio, su aspecto de cuadratura con Saturno lo desmerece bastante.

En cualquier caso, no debemos de pensar que la posición en domicilio de Marte neutraliza su cuadratura con Saturno, ni al revés. Aunque, como sucede en este caso, digamos que un planeta posee un estado “medio”, cada una de las fuerzas armónicas y desarmónicas que recibe el planeta actúa también por separado.

Al estudiar a Marte según el SUIPASC, estamos en este caso penetrando en las conductas subconscientes, pero no debemos de olvidar al signo de los Peces en la cúspide de la casa XII.

Marte indica reacciones fuertes, secas y duras (Marte cuadratura Saturno) que se manifiestan sin que la persona se percate muchas veces de ellas (casa XII) aunque, por la relativa cercanía (8º) del planeta a la cúspide de la casa I, con el tiempo, el esfuerzo y las pruebas tales conductas se van registrando en la conciencia.

CONDUCTAS SUBCONSCIENTES

Ya hemos introducido este tema, debido a que el gran representante de las conductas conscientes en este caso no lo es tanto (el regente natal).

Este es un caso sobre el que vale la pena hacer algún comentario añadido, el cual es válido para cualquier ejemplo en el que el regente -o corregente natal- se sitúe en la casa XII. En líneas generales, ello significa que una buena parte de las conductas del yo de esa persona se generan de manera, o bien subconsciente, o bien por inspiración (casa XII… signo 12… Neptuno). La presencia del signo de los Peces en la cúspide XII nos habla de que existe cierta dualidad psíquica o dualidad interna, cuyos dos polos pueden ser precisamente la sequedad (Marte cuadratura Saturno) y la valentía (Marte en el Carnero). A la vez, el signo de los Peces nos indica que la solución al problema está en la fe interna, los momentos de mística personal, etc.

Como vemos, una explicación detallada de cada caso nos llevaría hojas y hojas de escritura, por lo cual hemos definido los aspectos más relevantes y no los detalles. Si usted hace la interpretación con orden no se pierde, pero si da rienda suelta a la “libre interpretación” demasiado pronto, corre el peligro de extraviarse y, a la larga, hasta de aburrirse. Por tanto, la recomendación es que vaya asimilando ese macroesquema mental que supone el SEDGY, para así ahorrar tiempo y energías.

Ejemplo: Signo del Toro y el Sol en el ascendente

Figura E-12

INDIVIDUALIDAD

Hagamos un estudio según el SUIPASC del Sol. El Sol en el Toro se sitúa en el signo fijo de tierra, con lo que la búsqueda de la estabilización y el seguro crecimiento fructífero son dos lemas importantes.

La ubicación del Sol en la casa XII es algo que tiene su dificultad en cuanto a la interpretación, pues sabemos que el Sol es la individualidad consciente, mientras que la casa XII se relaciona con las conductas subconscientes. De entrada, nos dice que se hace necesaria la labor de introspección (casa XII, afín al signo XII) para ir sacando a la luz el potencial de la individualidad.

Simultáneamente, podemos interpretar que determinadas cualidades solares -armónicas o desarmónicas- se expresan de forma natural y no propuesta previamente por la conciencia.

Por supuesto que estas cualidades solares se manifiestan sintonizadas con el signo del Toro, que es donde se localiza el astro solar. En caso de que el estado cósmico del Sol sea desarmónico, tenemos que hablar de limitaciones en el desarrollo de la individualidad y de las actividades solares (realzamiento social, creatividad, poder, etc.).

En el ejemplo concreto que estudiamos, el estado cósmico del Sol es medio, pues está peregrino, con una cuadratura (de Urano) y un trígono (de Plutón).

En sí, los aspectos astrológicos lo que hacen es concretar más la influencia del planeta. Por ejemplo, si consideramos al Sol en el Toro en casa XII en un estado medio, sabemos que de manera subconsciente se manifiestan algunos comportamientos taurinos individuales armónicos y otros desarmónicos, pero no sabemos exactamente cuáles.

Solo podríamos decir que hay tendencias subconscientes (casa XII) vitales (Sol) que tienden a la rutina, al tesón, a la voluntad, a la cabezonería (Toro), etc., pero sin especificar demasiado. En los aspectos desarmónicos correspondientes a esta posición planeta-signo- casa sucede que la propia persona se limita a sí misma con sus comportamientos subconscientes.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Si bien es cierto que a través de la casa XII desde el punto de vista esotérico se manifiestan aspectos de nuestro yo ancestral, no es ese el único significado de este sector en cuanto a las conductas subconscientes.

Es decir, no pretendemos quedarnos con la idea de que el subconsciente “nos viene hecho”, pues es totalmente cierto que los estratos situados por debajo de la conciencia están en continuo movimiento. En esa dinámica influyen los estados psíquicos que la propia persona genera. Dicho de otra forma, se puede modificar el subconsciente voluntariamente, aunque por supuesto que ello requiere voluntad interna.

Pero a lo que nos estábamos refiriendo es al hecho de que los sentimientos, pensamientos, actitudes internas, etc. que cada persona genera, producen una impresión que queda grabada en los estratos subconscientes, siendo esa “huella” más fuerte según las actitudes interiores han sido más insistentes y prolongadas.

Aun así lo curioso del caso es que posteriormente lo que hemos “imprimido” en nuestro subconsciente puede ayudarnos a nuestra elevación o, por el contrario, nos inducirá a estados psíquicos inferiores.

Así, la persona que autorreafirma continuamente sus ideales en su mundo interior o en su “diálogo interno consigo mismo”, con el tiempo va formando un potente soporte subconsciente que le impulsa y le eleva.

Por el contrario, aquella persona que de manera fija posee sentimientos de autoculpa y menosprecio llega a hacer realmente un “melodrama interior” que resulta luego bastante difícil de autocontrolar.

 

CONTINUACIÓN DE LA FIGURA E-12

El trígono que recibe el Sol de Plutón nos da a entender que hay una tendencia subconsciente al cambio del carácter de forma evolutiva y facilitada. Es decir, existen mecanismos subconscientes (casa XII) según los cuales la propia persona realiza una labor de transformación o autotransmutación (Plutón) de su individualidad (Sol).

Así, existen tesoros y potencialidades ocultas (Plutón con trígono a la casa XII) que generan una fuerte energía interna (Plutón trígono al Sol) cuando esta persona se conecta con su individualidad interior (Sol en casa XII).

Supongamos que estamos hablando de una mujer nacida en el año 1.962.

La cuadratura de Urano al Sol nos explica que cuando el Sol en el Toro se descontrola en forma de rigidez y rutinas, sucede que el estrés hace su aparición y ello puede inducir a que la persona caiga en ciertas reacciones imprevistas y un tanto alocadas (Urano cuadratura al Sol), aún cuando ello no sea lo típico del Sol en el Toro.

Pero sucede que es precisamente el exceso de testarudez y acartonamiento (Sol en el Toro) lo que produce ese cierto disparo de las energías nerviosas (cuadratura de Urano al Sol), con lo cual Urano produce una disminución de la característica continuidad taurina. Ello se genera sobre todo en las áreas de actividad más afines a la individualidad taurina (Sol en Toro), como pueden ser el afianzamiento económico, la búsqueda del ocio (Sol) placentero (Toro), las creaciones (Sol) materiales (Toro), etc.

Así, no existe armonización entre las inclinaciones subconscientes a la excentricidad y la renovación (Urano cuadratura a Sol en XII), por un lado, y la naturaleza normalmente calmada del Sol en el Toro. Por tanto, a veces entra en contradicción la necesidad de libertad individual (Urano cuadratura a Sol) con las responsabilidades materiales del Sol en el Toro.

PERSONALIDAD

Pasemos ahora al desarrollo de las cualidades de la Luna, indicador de la personalidad psico- afectiva.

El astro lunar está a 11º de la Balanza en la casa V y posee trígono con Júpiter y cuadratura con Saturno.

La presencia de la Luna en el signo de la Balanza hace que la personalidad psico-afectiva (Luna) en principio sea afín a las reacciones emocionales de ese signo: búsqueda del trato social refinado, sensualidad ligada a la belleza, emociones de “color de rosa”, cierta frivolidad psíquica, tendencia a la armonía o a la tibieza en el trato afectivo, etc. Todo ello dependerá de los aspectos que reciba la Luna.

La posición de esta Luna libriana en la casa V liga los efectos planeta-signo a los asuntos terrestres de tal casa: amores, creatividad, ocio, hijos, etc.

No cabe duda de que, en el terreno amoroso (casa V), nos encontramos con una persona con sentido de la estética (Balanza), abundante romanticismo (Luna) y que logra experiencias felices y equilibradas (Balanza) en ese ámbito. El trígono que recibe la Luna de Júpiter hace que la facilidad para la ampliación de las relaciones sociales (Júpiter) se base en la alegría psíquica y en una dulce generosidad (Luna en la Balanza con un trígono de Júpiter). Ello influirá favorablemente en todos los asuntos de la casa V, pues Júpiter amplía los horizontes y genera abundancia en experiencias plenas.

La cuadratura que recibe la Luna de Saturno hace que, a lo largo de la vida, no todo sea de color de rosa en cuanto a las áreas de desarrollo de la casa V. Así, en algún momento existe una prueba u obstáculo que frena la felicidad, crea retrasos y produce épocas de mayor pobreza de resultados. No olvidemos que Júpiter y Saturno son planetas con abundantes contrastes, pues en estado armónico Júpiter facilita, mientras que Saturno genera pesadez y lentitud.

En un apartado tratado anteriormente definimos que había tres posibilidades de interpretar a un planeta o a un conjunto de planetas que reciben simultáneamente trígonos y cuadraturas.

Entonces hablamos de que sus efectos podían ser referidos a experiencias totalmente distintas, o, por el contrario, pertenecer a vivencias simultáneas o alternantes. En este horóscopo, esa cuadratura de la Luna a Saturno nos sugiere la idea de una experiencia de noviazgo que genera problemas de tipo afectivo (casa V) por encontronazo entre el romanticismo de la Luna y el materialismo interesado de Saturno lanzando cuadratura.

Ello conllevaría una fase de la vida de la persona en la cual su natural sociabilidad (Luna en la Balanza) se vería bastante truncada, tendiendo a aislarse un tanto a la hora del ocio y la diversión (casa V). Al ser tanto la Luna como Saturno planetas de tipo melancólico y tímido, su cuadratura generaría durante ese período un efecto de ese tipo, con lo que la proyección social disminuiría.

Ya que la Luna es el indicador de la personalidad psico-afectiva, en tales momentos las conductas psíquicas (Luna) pueden tornarse bastante más secas (cuadratura de Saturno) de lo que es normal.

CONDUCTAS CONSCIENTES

La posición del AC en el signo del Toro por supuesto que multiplica las típicas características taurinas, con lo que el temperamento sencillo, sensual, trabajador, práctico, voluntarioso y amoroso se fortalece, al igual que las tendencias libidinosas y los apegos a lo material o materialista. Pero es evidente que ello dependerá de la calidad del regente natal, que es Venus, planeta que posee su signo de domicilio en el Toro.

En el caso presente localizamos a Venus en un estado medio- bajo, debido a que se encuentra peregrina y con una cuadratura de Plutón. No cabe duda de que este aspecto desarmónico determina bastante el estudio global del yo, ya que tanto Venus como Plutón se conectan con las energías sensuales humanas.

Debido a la cuadratura se genera un foco de fuerzas instintivas no muy fáciles de controlar, especialmente en lo referido al manejo y el gasto del dinero (casa II). Ello en lo concreto se expresará como inmadurez, dualidad, inconstancia y cierto cinismo (signo de los Gemelos) en cuanto a los asuntos económicos.

La pregunta en este momento es si se trata de factores ambientales que inducen a ello o, si, por el contrario, casi todo se debe a actitudes psicológicas del yo que resultan insanas en el ámbito de la casa II. Por los conocimientos que poseemos ahora sobre el SUD es bien claro que Venus es un planeta muy decantado hacia al yo debido a que es el regente natal, con lo que se puede afirmar con rotundidad que las situaciones citadas referidas a la casa II son generadas por la propia persona.

En cuanto a las conductas conscientes, solo nos queda estudiar la posición del único planeta presente en la casa I, que es Júpiter.

Como paréntesis, se ha de decir que aunque en esta serie de ejemplos delimitamos los 4 apartados (individualidad, personalidad, conductas conscientes y conductas subconscientes), esta división no se puede entender como cuatro compartimentos estancos.

Por ejemplo, en el horóscopo que tratamos, al estar situado el Sol (indicador universal de la individualidad) en la casa XII, este astro también nos habla de las conductas subconscientes.

Lo mismo sucedía en el ejemplo E-11, en el cual el regente natal (Marte) se encontraba situado en la casa XII, con lo que estaba determinado tanto hacia las conductas conscientes como hacia las subconscientes.

Júpiter se localiza en exilio en el signo de los Gemelos, poseyendo además un trígono (de la Luna) y una cuadratura (de Urano). Por ello podemos decir que su estado es “medio-bajo”.

Júpiter en los Gemelos es un componente de cierta superficialidad (Gemelos) en el trato social y en la filosofía de la vida (Júpiter). Así, en principio la moral o ética personal (Júpiter) puede ser un tanto oportunista o variable (Gemelos).

Al poseer un trígono de la Luna, un planeta que influye especialmente a la mujer, ello significa que en los asuntos de pareja y de hogar (trígono de Luna desde casa V) existe generosidad y altura (Júpiter con trígonos).

Donde se peca de idealismo un tanto rebelde es a la hora de definir las propias utopías y la búsqueda de la libertad personal (cuadratura de Urano), pero parece que ello no afecta al desarrollo de las cuestiones afectivas (trígono de Luna hacia Júpiter), tal como ya hemos comentado.

CONDUCTAS SUBCONSCIENTES

Ya se han explicado a través del estudio del Sol en la casa XII.

PANORAMA GENERAL

En este trataremos de resumir brevemente una toma de conjunto de todo el estudio dinámico del yo.

Nos hayamos ante una persona taurina doblemente debido al Sol y el AC en el Toro. Posee una buena energía interna debido al trígono de Plutón al Sol. Tiene mucho que descubrirse por la presencia del Sol en casa XII.

En determinados momentos de estrés actúa de forma un tanto alocado o espasmódica, debido a las cuadraturas de Urano hacia Júpiter y el Sol, aunque ello no sea su comportamiento normal (influencia del Toro). La tonalidad general es de una mujer del Toro con sensibilidad romántica feliz (Luna en Balanza en casa V). De todos modos, se observa algún episodio de cierto enclaustramiento debido a pruebas saturnianas en relación con casa V.

El regente natal nos indica que hay un fuerte aporte sensual a las conductas (cuadratura de Venus a Plutón), las cuales a veces necesitan más control, porque se producen ciertos caprichos e inconstancias amorosas (Venus en los Gemelos).

El trígono entre el benéfico Júpiter y la Luna genera abundancia y plétora en el carácter (casa I) y en todos los asuntos relacionados con casa V, exceptuando en la fase saturniana comentada. La presencia de Júpiter en la casa I suelta las facultades comunicativas del eje central taurino (Sol-Ascendente), lo cual está apoyado por el trígono del planeta jupiteriano a la Luna en la Balanza (signo de aire). Por último, la cuadratura de Urano a Júpiter supone un elemento utópico y un tanto excéntrico en cuanto a ideales de independencia o libertad.

Ejemplo: Ascendente en los Gemelos

Figura E-13

INDIVIDUALIDAD

El Sol se encuentra a 29º del signo del Aguador, con lo que se impregna de la fuerza de un signo de aire y fijo. A la vez, se sitúa al final de la casa VII, a 2º escasos de la IX.

Recordemos ahora que cuando un planeta se localiza en los dos últimos o en los dos primeros grados de un signo va a tomar influencia del sector zodiacal contiguo. En este caso el Sol está bastante cercano del signo de los Peces, con lo cual este efecto es bastante acentuado.

El Sol en el Aguador marca un temperamento intelectual profundizador, con toques de intuición y rebeldía. Al tomar parte de la fuerza de los Peces sucede que se hace más sensible y pierde buena parte de la frialdad del Aguador. La desventaja es que se hace más inseguro y algo tímido, debido a la vibración acuática y común de los Peces.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Este ejemplo nos sirve también para investigar en la práctica de otro fenómeno importante, que es el de un planeta que se localiza a 5º o menos de la cúspide de la casa siguiente. Cuando ello sucede, ese planeta sirve de puente entre los asuntos de ambas casas.

Otro caso similar es el de un planeta que acaba de entrar en una casa -en el sentido normal del zodíaco- y también ejerce su voluntad sobre la anterior. Aquí lo más lógico es dar un orbe de como mucho 3º, por un hecho que ya conocemos: la fuerza de un planeta es mayor en una casa según nos encontramos más cerca de su cúspide.

Por tanto, el planeta que se localiza al empezar la casa es muy fuerte en ella y muy flojo en la anterior. Sin embargo, el astro que ya está al final de una casa es muy débil en ella, pero, en cambio, va adquiriendo más energía en la siguiente.

Lo importante es que, tanto si el planeta está al final de una casa como al principio de otra, se genera una entremezcla de fuerzas de un lado a otro en lo que respecta a las áreas concretas representadas por cada sector terrestre o casa.

CONTINUACIÓN DE LA FIGURA E-13

El Sol se localiza todavía por posición en la casa VIII, con lo que hay una parte de la individualidad esencial y de la creatividad que permanecen ocultas. A la vez, significados de la casa VIII se entremezclan con actividades y experiencias propias de la IX.

Algunos ejemplos son: los viajes (IX) son una herramienta para la transformación del carácter (VIII), la filosofía de la vida y los valores morales (IX) pasan por crisis fuertes transformadoras (VIII), los conceptos abstractos (IX) mueren y renacen de nuevo (VIII), etc. Es evidente que el hecho de que esta entremezcla de resultados sea de un cariz armónico o del contrario va a depender del estado cósmico del planeta que sirve de puente, el cual es en este caso el Sol.

Así, si se tratara de un planeta muy conflictivo podríamos dar un giro a nuestra interpretación de este “puente” entre el sector terrestre VIII y el IX: la ética personal (IX) se va degenerando progresivamente (VIII), el pensamiento general de la vida (¡ni siquiera decimos abstracto!) -casa IX- se funde con cuestiones instintivas morbosas y afines a lo negro, obscuro y sin vida (VIII), etc.

Este efecto del puente planetario posee una gran versatilidad y resultados muy interesantes.

El Sol se localiza en un estado medio, debido a que está en exilio en el Aguador y a que posee una conjunción con Saturno domiciliado, lo que es un factor que levanta su vibración.

Probablemente, nos hayamos dado cuenta de que todas las personas que nacieron con el Sol en el Aguador poseen a su indicador de la individualidad en exilio. El exilio del Sol en el Aguador lo podemos representar como la dificultad que inicialmente se posee con esta posición para desarrollar al yo esencial como creador de hechos. Decimos de hechos porque, evidentemente, el Aguador es un signo de originalidad desde el punto de vista mental, pero igualmente es cierto que le cuesta muchísimo pasar a la realización.

Esta persona, supongamos que varón de 52 años, tiene capacidad de autocontrol a la hora de cumplir con sus responsabilidades concretas: conjunción Sol-Saturno. La conjunción significa que el Sol y Saturno actúan conjuntamente. Al situarse tanto el Sol como Saturno en un signo de aire, es lógico que la mayor capacidad de autocontrol, método y disciplina venga dada precisamente desde el ángulo intelectual.

En cuanto a la presencia de esta conjunción en la casa VIII, se ha de ver que ese desarrollo intelectual intuitivo e investigador (Aguador) genera a la vez transformación del carácter (casa VIII). El sector octavo también indica profundización y renovación (casa VIII) de los conceptos mentales (Aguador), con un buen poder de concretización y aplicación práctica de los “nuevos inventos” creativos (conjunción Sol-Saturno).

PERSONALIDAD

La Luna está en domicilio en su signo del Cangrejo y en conjunción con Júpiter exaltado en ese mismo sector zodiacal. Como aspectos, posee sólo una cuadratura con Marte. Podemos decir que la Luna está en un estado cósmico “medio” porque la cuadratura de Marte le resulta bastante fuerte. Es una idea intuitiva pero bastante acertada que la Luna es un planeta que se siente muy herido por una cuadratura del bruto Marte desarmónico, y efectivamente así es.

Ello es lo que hace que aún cuando la Luna posea una excelente posición por signo, se ha de tener muy en consideración este aspecto desarmónico. Cierto es que la conjunción con Júpiter exaltado termina por decantar el estado cósmico de la Luna hacia un nivel medio-alto con las reservas comentadas.

La presencia de la Luna en la casa I hace que este planeta quede doblemente determinado hacia el yo: primero por su analogía esencial (personalidad) y, segundo, por su presencia en la casa I. Es indudable que esta influyente Luna en signo de agua polariza muchísimo la fuerte carga aérea motivada por el Sol y el ascendente en signos intelectuales (Sol en el Aguador y AC en los Gemelos).

Así, aunque predomina en buena parte el componente cerebral, la conjunción Luna-Júpiter en el Cangrejo genera conductas también románticas, dulces y muy sentimentales, especialmente en el área del hogar (Cangrejo).

La cuadratura de Marte a la Luna genera susceptibilidad ante estímulos de cierta agresividad (Marte). La ventaja es que la conjunción con Júpiter exaltado hace que la bondad interna y la generosidad afectiva (Júpiter en Cangrejo) se sobrepongan a los miedos y a la irritabilidad interna (cuadratura de Marte a Luna).

Este componente de los temores (Marte) psíquicos (Luna) viene dado por el hecho de que Marte tiene como sus dos hijos en la Mitología a Fobos y Deimos, el Temor y el Terror, con lo que sus aspectos desarmónicos que influyan en lo psíquico producirán tales reacciones astrales.

CONDUCTAS CONSCIENTES

El signo ascendente se sitúa en los Gemelos, con lo que aumenta y multiplica el posible potencial intelectual y comunicativo del Sol en el Aguador. El signo de los Gemelos en el ascendente aumenta la movilidad mental y las facultades expresivas de las ideas, puesto que el Aguador es más fijo intelectualmente.

Por si lo anterior fuera poco, Mercurio -regente natal- se localiza en el propio signo del Aguador exaltado, con lo que se añade un tercer elemento clave situado en signo aéreo (Sol, AC y regente natal).

Mercurio se localiza en una excelente posición o, dicho de otra forma, en estado cósmico alto. Además de su exaltación posee trígono con Marte y Urano, así como conjunción con Saturno. Llama la atención que los dos trígonos provienen de dos planetas caracterizados por su rapidez y energía.

Concretamente, el trígono de Marte provee a la mente concreta (Mercurio) de determinación enérgica, así como de capacidades mentales aptas para la dirección y el mando. A la vez, la mente (Mercurio) se desenvuelve especialmente en cuestiones prácticas y técnicas. Este componente “técnico” se ve acentuado por el trígono de Urano, que genera una coordinación mental considerable y, concretamente, en todo lo relacionado con las nuevas técnicas, la investigación y la renovación de la ciencia. No en vano se trata de uno de los aspectos astrológicos más poderosos dentro del terreno intelectual, pues se trata de Mercurio y su octava superior intuitiva (Urano).

La conjunción con Saturno produce un elemento importante a la hora de estudiar las posibilidades intelectuales. Este planeta da mayor capacidad de profundización mental a Mercurio, con aptitudes para realizar trabajos mentales de larga duración y profundidad.

Por tanto, nos encontramos ante un Mercurio casi soberbio que promete mucho dentro del campo intelectual y científico, pero todavía podemos obtener algún otro factor importante al considerar la casa astrológica en que se ubica este planeta.

El astro mercurial se coloca en la casa VIII, con lo que se puede presumir una labor mental más bien oculta durante un período de tiempo más o menos prolongado. Es evidente que con los trígonos que recibe Mercurio de Marte y Urano, no se puede hablar en ningún caso de un trabajo mental teórico o falto de vivacidad. Lo debemos de interpretar más bien desde el ángulo de los procesos acumulativos que genera la casa VIII. Ya hemos dicho que el sector octavo, afín al signo del Escorpión y a Plutón, produce una primera fase de maduración de las energías y una segunda de expansión potente y vigorosa de las mismas.

De este modo, sucede que las fuertes creaciones de Mercurio en este horóscopo necesitan un tiempo de incubación en el cual no sean visibles cara a los demás. Posteriormente, en un segundo tiempo, los trígonos de los enérgicos Marte y Urano harán que lo resguardado salga a la luz de manera fulminante. La casa VIII puede significar un pozo de degeneración o una fuente de creatividad portentosa.

Referente a las conductas conscientes, sólo nos queda estudiar lo referido a los planetas presentes en la casa I. De la Luna hemos hablado, por lo que finalizaremos este capítulo interpretativo indagando en la posición astrológica de Júpiter. Júpiter tiene un solo aspecto y éste es la conjunción con la Luna. Por su posición en casa, aunque se encuentra presente en la casa I es evidente que ya posee una prolongación de sus energías hacia el sector II, de cuya cúspide sólo dista 2º.

Júpiter en cuanto a las conductas del yo da un tono paternal sentimental por su posición en exaltación en el Cangrejo.

Sabemos que el astro jupiteriano todo lo agranda y ello sucede en este caso en cuanto a los sentimientos internos y en la expresión de los mismos (Júpiter en el Cangrejo). La conjunción con la Luna hace que esa expresión afectiva sea a su vez más romántica y hogareña. En una buena posición de Júpiter como es ésta, se genera un componente idealizado (Júpiter) respecto a la vida afectiva (Luna).

CONDUCTAS SUBCONSCIENTES

Las estudiaremos fundamentalmente a través del planeta presente en esa casa, que siempre resulta más relevante que el signo zodiacal situado en la cúspide de la casa.

Cuando sí hemos de estudiar como básico al signo en la cúspide, es en los ejemplos en los cuales no existe ningún planeta presente por posición en la casa. Aun así, en los casos del primer tipo, la interpretación del signo en la cúspide es complementaria.

Urano se localiza en exaltación en la casa XII. Este planeta posee trígonos de Mercurio, Marte y Saturno, así como cuadratura de Neptuno. Evidentemente, el hecho de que un planeta posea abundancia de aspectos astrológicos mayores hace que su interpretación requiera una atención especial.

El trígono entre Mercurio y Urano es especialmente fuerte porque ambos planetas se encuentran en exaltación. Es una idea intuitiva el hecho de que un trígono de un planeta con buen estado cósmico produce unos efectos armónicos muy destacados.

Lo mismo sucedería con un planeta que recibe una cuadratura de otro en estado cósmico desarmónico.

En este caso por supuesto que se ha de ver que Urano representa a las conductas y las potencialidades subconscientes. Así, esas enormes posibilidades de desarrollo intelectual que marca el trígono Mercurio-Urano se desarrollan mucho mejor si la persona tiene sus momentos de soledad y meditación interna (casa XII). De alguna manera, tales cualidades las trae la persona desde atrás, con lo que su labor ha de ser en buena parte la de sacarlas a la luz.

El trígono que Urano recibe de Marte hace que la capacidad de reflejos y de tomar decisiones mentales en situaciones de premura sean algo excepcional. A la vez, cuando este señor conecta con sus niveles internos subconscientes (casa XII), es capaz de manifestar intuiciones relámpago que resultan adelantarse en el tiempo (Urano) y que constituyen un factor inapreciable cara a la acción oportuna (Marte).

El trígono de Saturno a Urano es lo que va dando lugar a una mente investigadora y científica consistente, pues nos dice que el factor tiempo y trabajo (Saturno) va a favor y juega conjuntamente con la originalidad (Urano). Es decir, tales facultades se van afianzando según se gana en experiencia, no resultando, por tanto, algo pasajero o de solo una época en la vida.

Tengamos muy presente cuando hay un trígono o una cuadratura entre los dos regentes de un signo. Estos son los casos de Plutón y Marte, Urano y Saturno, o bien, Neptuno y Júpiter, que son aquellos regentes de los únicos signos que poseen dos planetas como tales. En estos casos sucede que existe una fuerza que afecta especialmente a ese sector zodiacal. En el ejemplo que observamos, el área zodiacal del Aguador, así como todas las funciones psicológicas que representa, se encuentran muy fortalecidas.

Aquí se genera en concreto una simbiosis armoniosa entre la intuición (Urano) y la experiencia (Saturno), entre la originalidad (Urano) y la tradición anterior (Saturno), entre el conocimiento relámpago (Urano) y el trabajo lentamente forjado (Saturno), etc.

Ya solo nos queda fijarnos en la cuadratura de Neptuno a Urano, y aquí es el momento de hacer algunos comentarios relevantes acerca de este aspecto astrológico, con lo que lo expuesto sirve en general para cuando tal relación planetaria se presente.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Urano se conecta con la función nerviosa excitadora o de aceleración, mientras que Neptuno genera el enlentecimiento de las mismas, a la vez que la acentuación de la introversión. Cuando ambos planetas se sitúan desarmónicos, sucede que Urano conduce al estrés y Neptuno a la depresión, que en realidad podemos considerar como las dos caras de la misma hoja.

Hasta cierto punto Urano se conecta con la función simpática y Neptuno con la parasimpática. La primera función es más que nada de carácter excitador, en situaciones sobre todo de lucha y de fuga, es decir, atacar o correr.

En cambio, la función parasimpática se relaciona con funciones más normales, como son la digestión y la eliminación.

Desde el punto de vista psicológico, Urano es un excitador de las funciones mentales poniéndolas, como se suele decir, “a mil por hora”. Cuando Urano se descontrola se produce una fuga importante de energía nerviosa debido a tal aceleramiento. De ahí, el estrés, que es una respuesta autónoma del organismo psicofísico para tratar de mantenerse a la altura de las circunstancias a las cuales lo sometemos con insistencia.

En cambio, Neptuno indica la polaridad contraria, que es la del enlentecimiento del gasto externo de energía, el cual se genera simultáneamente a “un tirón hacia el mundo interior o introspectivo”. Es lo que en un estado equilibrado llamaríamos introspección o autorreconocimiento.

Solo sucede que a esto la mayor parte de las personas le dedican un tiempo prácticamente cero, con lo que se produce otra reacción autónoma del organismo psicofísico, que es la de replegar todas las facultades hacia el mundo interior, lo cual solemos llamar como depresión o estado depresivo.

Pero este “tirón hacia dentro” tampoco nos resulta agradable, porque no tenemos costumbre de vernos con nuestra “desordenada casa psíquica interna”.

Entonces, lo que suele suceder en estos casos de desbalance de las dos fases del sistema nervioso, es que se va de un extremo al otro de manera alternante, con lo que se produce una dinámica cíclica con pérdida progresiva de energía y con alejamiento del punto medio de equilibrio.

La solución se encuentra en desarrollar actividades y funciones elevadas, tanto de Neptuno como de Urano. Es preciso dedicar unos momentos al día a nosotros mismos para que facilitemos la natural búsqueda del equilibrio en nuestras funciones psicofísicas.

CONTINUACIÓN DE LA FIGURA E-13

Precisamente, uno de los casos astropsicológicos en los que se da ese proceso comentado, es en la existencia de una cuadratura entre Neptuno y Urano, aunque por supuesto que existen otros posibles ejemplos:

Mercurio cuadratura Neptuno, Urano cuadratura Luna, etc.

Así, nuestro caso de este intelectual necesita digerir suficientemente sus experiencias mentales (Urano) para que no se desaten las tempestades de los océanos del subconsciente (Neptuno).

 

 

es Spanish
X