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Curso de Astrología

Combinaciones de Planeta Aspectado en Signo y Casa de los Planetas Mayores

Tabla de contenidos

(JÚPITER A PLUTÓN).

EJEMPLOS PRÁCTICOS

JÚPITER EN EL AGUADOR EN LA CASA IX

Júpiter en el signo del Aguador se encuentra peregrino, pero se puede decir que esta posición es buena en principio para este planeta, y hasta casi más para el propio signo zodiacal.

Esto se debe a la naturaleza de tipo idealista de ambos factores astrológicos.

La expansión social jupiteriana en buen estado del planeta es, indudablemente, un elemento que se puede apoyar muy bien en la naturaleza fraternal y con gusto por el trabajo en equipo del signo del Aguador. También es cierto que el Aguador es un signo de excentricidades y rebeldías, pero igualmente destaca en él su necesidad de unirse en el plano mental con personas que afinen en una onda parecida. Así, la introducción en los ambientes sociales (Júpiter) va caracterizada por la originalidad, la cual en buena posición del planeta será un concepto elevado y futurista de las relaciones humanas, pues ya sabemos que este signo bien afinado en lo mental es capaz de adelantarse muchos años en el tiempo, captando modos de conducta de los que caracterizarán a la humanidad dentro de decenas o incluso cientos de años.

A la vez, todavía suponiendo que la posición del planeta y los aspectos sea conciliadora o equilibrada, la expansión en lo colectivo de la persona pretende encontrar sus bases (la posición en signo) en lo intelectual. Esto quiere decir que las ideas nuevas de la persona (signo del Aguador), así como su original (Aguador) pensamiento abstracto (Júpiter), son los elementos que le impulsan a manifestarse en lo social.

En caso de que la posición sea desarmónica, lo que sucede es que se mezcla la rebeldía del signo del Aguador con la independencia del planeta Júpiter. Por ello, resulta una mezcla excesivamente idealista o utópica, que por lo general lo que pretende es no tener ningún tipo de limitaciones ni de presiones. Hay apertura mental hacia multitud de corrientes, pero todo ello queda en teoricismos (Aguador) superficiales (Júpiter).

Se puede decir que la lascivia jupiteriana mezclada con los actos repentinos irresponsables del Aguador hacen a una persona con una fachada (Júpiter) de modernidad y de no tener prejuicios, pero lo que en realidad hay es burlonería (Júpiter) y falta de respeto por cualquier tradición (Saturno).

El significado de esta combinación ha de verse en principio en el efecto sumativo que se produce en este caso desde el punto de vista astropsicológico.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Este efecto sumativo significa que atributos analógicos relacionados o determinados entre sí, van aumentado mutuamente sus energías en el sentido en el cual son afines.

Por ejemplo, si sabemos que Júpiter afina con los ideales, pero a la vez que el signo del Aguador es el de las utopías, no cabe duda de que llegaremos a la conclusión de que esa vibración que llamamos idealista o utópica aumenta. Si, en el mismo sentido, la casa IX es la de los conceptos abstractos y las opiniones en la vida de la persona, no cabe duda de que este efecto sumativo se ha colocado en un nivel bastante elevado. De igual manera, podemos hablar de un efecto similar al de las restas o diferencias. Un caso ilustrativo al respecto es por ejemplo que el planeta Júpiter situado en el Aguador no cayera en la casa nueve, sino en la segunda. Así, se produciría una resta o diferencia respecto a la suma existente entre la afinidad ideal de Júpiter y el Aguador.

Esto se debe a que la casa segunda es de tipo material y concreta, con lo cual polariza o contrarresta el aumento de la energía utópica. En algunos casos, es conveniente la suma de energías en el mismo sentido, pero si se llega a la exageración o al extremo resulta un desequilibrio.

Supongamos que Neptuno está en el signo de agua del Escorpión.

Ello lógicamente aumenta la fuerza mística y psíquica del planeta, pero si además este astro tuviera una cuadratura con la Luna, no cabe duda de que se produciría un lanzamiento de esa combinación de energías hacia lo psíquico e inconsciente.

En tal caso, habiendo una cuadratura, el controlarla es más difícil estando Neptuno sin otro aspecto que la mencionada cuadratura con la Luna. Si Neptuno, manteniéndose todos los elementos mencionados relacionados con él, tuviera simultáneamente un trígono con Saturno, ello le vendría como tierra abonada para poder mantenerse dentro de los límites de la realidad.

Continuando con el caso anterior, el ejemplo de Júpiter en el signo del Aguador en la casa nueve, es demostrativo de que se concentra una gran energía en las áreas de la mente que rigen el pensamiento idealizado. Ello puede ser equilibrado si existen otros factores que entran en juego, concretamente aspectos astrológicos, que permiten que esa energía se concretice.
Veamos algunos casos prácticos al respecto.

JÚPITER EN AGUADOR EN CASA IX, TRÍGONO CON VENUS Y CUADRATURA CON SOL

El trígono con Venus significa que buena parte de esas energías idealizadas van hacia el terreno amoroso. Se ha de tener en cuenta que el trígono se produce entre Júpiter y Venus, el cual es un aspecto que hay que analizar suficientemente, no sólo porque ambos planetas sean los considerados tradicionalmente como los benéficos. Interviene el hecho de que un trígono de este tipo es de carácter bastante elevado, más estando en la casa novena. Esas circunstancias elevadas pueden ser internas o externas, pero en sí significan felicidad y experiencias elevadas.

Desde el punto de vista de la casa novena el trígono de Venus a Júpiter representa un concepto ideal del amor muy depurado, vital, elevado y situado muy alto en los planos superiores de la conciencia. Venus lleva el amor y la sensualidad, a la vez que Júpiter la alegría y la expansión de las experiencias.

La posición de Júpiter en la casa novena no cabe duda de que conlleva un nivel de “determinación” o relación bastante alto hacia los viajes, ya que tanto la casa IX como el jovial planeta se conectan con estos asuntos. Como, a la vez, Venus se encuentra determinada por aspecto con la casa nueve, existe una relación entre las experiencias amorosas y los viajes al extranjero.

Por tanto, existirá un concepto general de la vida en el cual las cosas se ven con optimismo, amor y afinidad por el placer abundante. Esto dentro de la línea vanguardista o modernista que impone el signo del Aguador.

La cuadratura del Sol significa que la soberbia y el egocentrismo se combinan con el citado concepto jupiteriano general acerca de la vida.

Así, existen aspectos dignos de alabanza en la idea general que esta persona se hace acerca del mundo y de la vida, pero la altanería y bastante afán de poder marcan los conceptos morales o éticos. La ética es la parte de la filosofía que trata de la moral, pero desde un punto de vista más práctico significa los parámetros que toda persona posee acerca de lo que en su comportamiento es o no lícito, de acuerdo a su conciencia o su escala de valores.

Respecto a la ambición que comentábamos acerca de la cuadratura entre el Sol y Júpiter, merece tratarse este aspecto con un poquito más de detenimiento.
Los aspectos entre el Sol y Júpiter poseen una fuerza especial, no sólo desde el punto de vista de la vitalidad física, sino desde todos los ángulos humanos.

Así, debemos de percatarnos de que estos dos planetas astrológicos son los dos grandes colosos del sistema solar. Igualmente, habremos observado que existen similitudes importantes entre ambos planetas, aunque no cabe duda de que la energía que mueve el Sol se basa más en una seguridad personal, mientras la de Júpiter se sustenta en unas condiciones sociales afortunadas.

Es decir, un Sol con cuadratura influyendo al yo no perderá fuerza interna, aunque ésta se vaya hacia lo egocéntrico y narcisista. En cambio, un Júpiter poco afortunado en relación o determinado hacia él yo se queda en pantalla externa de la personalidad más que nada.

Pues bien, si el trígono entre el Sol y Júpiter promete expansión (Júpiter) afortunada de la individualidad (Sol), la cuadratura entre ambos continúa teniendo fuerza expansiva, pero marcada por un soberano desgaste de la energía vital y de las posibilidades creativas.

JÚPITER EN AGUADOR EN CASA IX, TRÍGONO CON SOL Y CUADRATURA CON MERCURIO

En este caso Júpiter en el Aguador recibe un trígono del Sol, el cual ya habíamos explicado en sus aspectos generales. Respecto a la casa novena, significa que el ideal de la vida y la forma en que la mente abstracta ve en conjunto la existencia, están determinadas por la nobleza, la expansión mental y vital, la búsqueda de la verdad (el Sol) participando en lo social (Júpiter), etc.

Por tanto, existe una base mental en el Aguador, pero que tiende a manifestarse en cuanto a los ideales de manera bastante extrovertida y creadora (Sol trígono a Júpiter), siempre sustentada en la originalidad, la independencia mental, la renovación de conceptos mentales, y otros elementos acuarianos. Es difícil que con un farol hacia la casa nueve del calibre del trígono Sol-Júpiter la persona pierda en su vida los puntos de referencia de una forma marcada, ya que tal aspecto motiva el no perder la luz (Sol) en los niveles mentales superiores (casa IX).

La cuadratura con Mercurio significa que la forma de ver la vida en conjunto, aparte del elemento solar comentado ahora mismo, se encuentra determinada por prisas o nerviosismos, lo cual hace que ciertos ideales (casa nueve) sean algo volubles, inestables y faltos de continuidad, especialmente los relacionados con Mercurio en cuadratura con Júpiter. Ideales de tipo mercuriano son evidentemente aquellos relacionados con el mundo de los estudios y el pensamiento, en el cual se plantean metas ideales demasiado expansivas (Júpiter con cuadratura de Mercurio en la casa novena).

A la vez, existe cierta superficialidad de pensamiento en ocasiones, como consecuencia de la cuadratura entre Júpiter y Mercurio, que genera intelectualismos (Mercurio) excesivos respecto a la moral o las opiniones. Es decir, se trata de teoricismos (Mercurio) y opiniones (Júpiter) marcadas por ideologías (Júpiter) demagógicas y oportunistas (Mercurio), las cuales tienden a renovar mentalmente (Aguador) los conceptos y los modelos sociales (Júpiter), todo ello por supuesto dentro del marco de las opiniones y las ideologías (casa nueve).

Muchas veces cuando vemos a familiares o amigos enfrascados en los tipos de tertulias propios de la casa novena, solemos decirles si están arreglando el mundo. Ello no quita, como ya se ha comentado, que en realidad los ideales elevados sean elementos protectores para la persona, pero se trata sencillamente de conectar mejor con las energías que se mueven cuando la casa nueve -la mente abstracta- comienza a funcionar.

JÚPITER EN AGUADOR EN CASA IX, TRÍGONO CON MERCURIO Y CUADRATURA CON MARTE

El trígono de Mercurio a Júpiter hace que los ideales, las opiniones y las valoraciones acerca de las cosas (Júpiter) se plasmen en ideas concretas que puedan ser aplicables (Mercurio).

Uno de los parámetros en la vida de la persona cara a lo que ella toma como metas (casa nueve) es lo que se refiere a una expansión original (Aguador) en cuanto a sus relaciones sociales (Júpiter), mediante la amistad, la comunicación y la adaptabilidad (Mercurio).

Simultáneamente a lo anterior convive un afán por expandir la mente (Júpiter en el Aguador) a través de los estudios de relación, la información variada y de conjunto, así como el intercambio con otras personas (Mercurio en trígono con Júpiter).

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Obsérvese de manera consciente cómo estamos tratando de hacer normal al alumno el hecho de que cada palabra o concepto central de las frases que se hilan en los ejemplos, se encuentra en sintonía con un elemento astrológico determinado (signo, planeta, aspecto y casa). Por ello continuamente se coloca entre paréntesis el elemento cosmopsicológico al cual corresponde la palabra. Pero desde hace algunas páginas, hemos elevado un poco el nivel, no limitándonos sólo a unir de forma enlazada varias palabras.

Además, pretendemos realizar una verdadera lectura del lenguaje astrológico de los símbolos con una modulación afinada de las ideas, con elementos que realcen las frases, etc.

Es decir, la idea es pasar poco a poco de una simple interpretación analógica básica a otra en la cual las variaciones y los matices van siendo gradualmente mayores.

Pero, continuemos adelante con este perfeccionamiento en el nivel de interpretación. Despreocúpese el alumno de si se siente varios escalones más abajo en sus posibilidades, pues en cualquier proceso de aprendizaje es necesario ver muchas veces cómo lo hace el que enseña para poco a poco ir tomando seguridad personal. Claro es, que se sobrentiende que el lector está con una base mínima por su estudio de los niveles anteriores del curso, para poder entender las explicaciones y el hilo lógico que se sigue en los ejemplos.
Otra cosa bien distinta y muy normal es que el estudiante al hacer por sí solo los ejercicios note que no eran tan fáciles como parecían, que se equivoca, que tiene dudas, etc. pues ello va dentro de lo normal. ¡Adelante!.

CONTINUACIÓN DEL EJEMPLO

El trígono de Mercurio a Júpiter en el signo del Aguador, para terminar, es índice de que las relaciones humanas (Júpiter), especialmente en los círculos intelectuales (Mercurio) y de tipo fraternal (Aguador), son uno de los ideales más importantes para este individuo.

La cuadratura con Marte indica bastante agresividad (Marte) al tratar de expandir (Júpiter) sus ideales innovadores (Aguador y casa nueve). Aparentemente la persona posee una forma de ver las cosas moderna (Aguador), abierta y generosa (Júpiter) y de fácil comunicación de sus opiniones cara a los demás; pero hay un pero, que es que a la hora de plantearse la práctica de su forma de entender las cosas, existe cierta agresividad y falta de respeto, especialmente cuando siente que alguien se le enfrenta (Marte) o que su expansión encuentra oponentes (Marte en cuadratura con Júpiter).

SATURNO EN EL CARNERO EN LA CASA V

Saturno en este signo está en caída, pues sabemos que en el signo de la Balanza este planeta se encuentra exaltado.

La caída de Saturno en este signo se interpreta como que la voluntad decrece ante la impetuosidad del Carnero, aunque también se puede decir que el arrojo y la entrega espontánea de la fuerza propia del Carnero baja por la sobriedad y el cálculo mental frío de Saturno.

Supongamos seguidamente que el planeta saturniano está bien concertado o con buenos aspectos. Veamos qué sucede.

En primer lugar, se puede decir que la voluntad (Saturno) está hecha para situaciones difíciles y de lucha (el Carnero), las cuales pueden requerir no sólo constancia (Saturno), sino también energía y rectitud a toda prueba (Saturno en el Carnero).

La manera que tiene la persona de aprovechar el tiempo (Saturno) se conecta con un imperativo de acción (Carnero) controlada y eficiente. No se trata de hacer alardes de esto o de aquello, sino de lograr una eficacia concreta (Saturno) en la acción.

Así, una vez que se pone un objetivo a medio o a largo plazo (Saturno), existe una serie de momentos en los cuales hay que subir el fuego a las calderas (Carnero), con lo que se precisa de la disciplina interior y del control exterior, eliminando debilidades o marchas atrás (Saturno en el Carnero).

Desde el punto de vista desarmónico, no hemos de olvidar que el planeta está en caída.

La combinación entre las energías marcianas y las saturnianas, genera principalmente rigidez y falta de flexibilidad, ya que lo seco de Saturno se junta con lo fogoso e impulsivo del Carnero.

Una vez que se establecen unas rutinas (Saturno), sucede que la voluntad camina como si las personas y las circunstancias tuvieran que ser controladas (Saturno) a base de fuego (Carnero).

La posición del Carnero en la casa cinco es interesante ya que, en principio, no parece que sea muy propicia para cuestiones de tipo amoroso.

En principio, con la posición de Saturno en el Carnero en la casa cinco nos encontramos con un sentido de la responsabilidad en las relaciones afectivas y sensuales, aunque siempre predomina cierta sequedad. Hay algo así como una lucha entre las tendencias represivas de Saturno y las apasionadas del Carnero. En la ocasión en que los aspectos no sean benéficos, lo que sucede es que se tiende a un cierto sentido de usar al otro en la pareja (Saturno) de manera más bien brusca.

Como ya se ha comentado en varias ocasiones, mientras no pasemos al nivel de interpretación global (nivel o escalón C), no podemos determinar si estas inclinaciones propiciadas por Saturno en el Carnero son más propias del interpretado, de sus novios o novias, o de ambos. Por ello, en este nivel B de interpretación (casas con planetas), lo que se pretende es delimitar un ambiente general de las experiencias de la casa cinco.

SATURNO EN CARNERO EN CASA V, TRÍGONO CON MARTE Y CUADRATURA CON JÚPITER

El trígono de Marte es bastante equilibrador, ya que Saturno lo recibe de su dispositor.

Marte generará cierto ardor en la relación, destapando la semioculta tendencia represiva de Saturno. Por ello, la relación seguirá sin ser demasiado romántica -por la falta de factores de agua o afines- pero se producirá un intercambio fuerte y espontáneo (Marte y Carnero), lógicamente sin perder los estribos (Saturno).

Respecto a los hijos, se tenderá a una educación algo, por no decir bastante, militarista, lo cual viene dado por el aspecto de Marte a Saturno y la posición de éste en el Carnero.

También al respecto, podemos interpretar que alguno de los hijos mostrará una tendencia similar.

En lo que al ocio y la creatividad se refiere, gusta vivir de las condiciones duras y en las cuales hay que apretarse los cinturones.

La cuadratura con Júpiter hace que decrezca mucho la sobriedad y la represividad saturniana. Por supuesto que él seguirá siendo Saturno, pero cuando Júpiter le toca pierde bastante de su retraimiento social (Saturno), lo cual manifestará entonces de una manera bastante exagerada y desmedida (Júpiter). Se puede decir que cuando entre dos planetas tan polarizados en ciertas cosas existe una cuadratura, significa que hay un desequilibrio fuerte de uno hacia el otro. Así, el jolgorio jupiteriano seguirá cargado de melancolía saturniana, mientras que la sequedad saturniana se embriaga de la burlonería de Júpiter.

Respecto a las cuestiones amorosas, la cuadratura de Júpiter genera ni más ni menos que mayor vida social, en la cual se realizará una proyección hacia fuera (Júpiter) del sentido de utilizar a las personas propio de Saturno.

SATURNO EN EL CARNERO EN LA CASA V, EN TRÍGONO CON JÚPITER Y CUADRATURA CON NEPTUNO

El trígono de Júpiter indudablemente mejora en gran parte la sequedad y la excesiva sobriedad saturniana. En las relaciones sensuales y amorosas, se combina la seriedad y la madurez de Saturno con la generosidad y la alegría de Júpiter. Por tanto, las cualidades de rigidez de Saturno en el Carnero disminuyen con el idealismo y el mayor desprendimiento de la fuerza jupiteriana.

Respecto a los hijos, la relación no será tan de corte militar como era antes con la mera fuerza de Saturno en el Carnero, sino que se permitirá mayor libertad siempre dentro de un modelo jupiteriano, es decir, abierto y a la vez paternal. Se tratará de combinar en la educación de los hijos la seriedad y el cierto rigor de Saturno en el Carnero con la condescendencia jupiteriana.

En cuanto al ocio, la aparición de una determinación por aspecto de Júpiter hacia la casa cinco, hace que los viajes y la vida social sean también importantes al respecto, pero por supuesto que no se puede perder ese firme sentido de la responsabilidad (Saturno) y la rectitud (Carnero).

También hemos estudiado en las analogías esenciales de la casa cinco que una de ellas es la que se refiere a negocios, inversiones y especulaciones económicas. Es decir, es una casa que se refiere a las iniciativas personales en las cuales se afronta un riesgo y una inversión de vitalidad y recursos propios.

En el caso que veníamos tratando, al existir un trígono de Júpiter hacia Saturno en la casa cinco, parece que pueden existir posibilidades de experiencia en los negocios, pero ya veremos que ésta se disipa bastante por la cuadratura de Neptuno. De todas formas, no se descarta que en un momento dado se planteen en la persona iniciativas (Carnero) al respecto bastante prudentes y controladas (Saturno) con ciertas probabilidades de éxito (Júpiter en trígono).

La cuadratura de Neptuno, respecto a las cuestiones amorosas, supone probablemente que se presentan en la vida ciertas experiencias engañosas o defraudadoras en ese terreno.

Quizás sea conveniente que el alumno realice un repaso de las tres interpretaciones posibles que se dieron para los casos en que un mismo planeta posee trígono y cuadratura: 1º, se alternan los significados del trígono y de la cuadratura; 2º, se manifiestan en experiencias y momentos diferenciados; y 3º, se producen simultáneamente.

En cuanto a la casa cinco, así como con otras, frecuentemente sucede que la cuadratura indica un experiencia amorosa distinta que la que simboliza el trígono, aunque ello no es una regla absoluta. Lo que sí se puede deducir desde el punto de vista de la Astrología esotérica, es que la persona que respecto a una misma casa posee ambos aspectos -trígono y cuadratura- ha de vivir experiencias muy diferentes y polarizadas en ese sector.

Así, la cuadratura indicará sufrimiento, pues existe conflicto y rozamiento (cuadratura), mientras que el trígono nos hablará de felicidad y vivencias más perfeccionadas. Ahora, también es prudente pensar que la existencia de una cuadratura supone que la fuerza benéfica del trígono puede ser mucho mejor asimilada, si la cuadratura es transmutada. Esto significa que las experiencias fuertes bien asimiladas hacen que los aspectos armónicos de la vida sean mucho mejor experimentados.

En el caso concreto que tratamos, la cuadratura de Neptuno a Saturno significa que la melancolía (Saturno) se une con la depresividad de Neptuno. Esto se puede referir a la personalidad y las conductas de las personas con las que el interpretado tiene relación sensual, lo cual determina evidentemente el ambiente general de las experiencias de la casa cinco.

Volviendo al tema del ocio y los aspectos creativos, contrasta evidentemente el trígono jupiteriano con la cuadratura de Neptuno. Por tanto, se puede decir que hay dos tendencias en cuanto a la canalización de las energías respecto al ocio.

En ocasiones, Júpiter empuja a cierta vida y trato más social, mientras que en otros momentos la persona tiene la tendencia de aislarse y evadirse de manera neptuniana, con un montón de inseguridades y fantasías en la cabeza. Cabe también pensar que otra posibilidad es la de que ambos estados se produzcan simultáneamente, pues se puede estar rodeado de un montón de gente, evadido y aislado psíquicamente al mismo tiempo.

Respecto a los hijos, los aspectos neptunianos se pueden manifestar en alguno de ellos como rarezas psíquicas o, incluso, inclinación a la evasividad. Es evidente esta interpretación, pues se puede entender perfectamente que los aspectos relacionados con la casa cinco marcan los puntos más importantes de la relación vivencial entre el interpretado y sus hijos, así como los rasgos preponderantes de carácter de los hijos en relación con los padres.

SATURNO EN EL CARNERO EN LA CASA V, EN TRÍGONO CON NEPTUNO Y CUADRATURA CON URANO

El trígono de Neptuno a Saturno significa que las inclinaciones a la meditatividad y la vida interior se manifiestan de manera armónica en la casa cinco. Es evidente, pues tanto Saturno como Neptuno suponen cualidades introspectivas claras. De este modo, parte del tiempo libre de la persona lo dedica a la contemplación y la meditación, pues es la manera de recargar sus baterías o de recrearse (casa V).

Respecto a los amores, no cabe duda de que el trígono de Neptuno suaviza cierta sequedad proporcionada por Saturno en el Carnero, pero también ocurre que Neptuno, en lo que a los romances se refiere, es un planeta muy sensible y basado en la fe en la otra persona, así como en la inspiración que el interpretado sienta en ella. Por eso es común que existan desengaños frecuentes, ya que la sublimación de la idea que se tiene del ser amado es alta.

Por tanto, se requeriría una persona que tuviera algunas de estas cualidades marcadas por el trígono Neptuno-Saturno, como puede ser la profundidad, la interiorización, etc., aparte de la rectitud representada por Saturno en el Carnero.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Los aspectos armónicos respecto a la casa cinco -y también a la siete- pueden ser interpretados como el tipo de psicología en la otra persona más propicio para el pleno desarrollo amoroso, refiriéndose esto al temperamento de la pareja o de las posibles parejas.

Es decir, en el caso que tratábamos, se puede interpretar que el dueño de la carta astral en cuestión debe de afinar más con alguna persona definida por las cualidades del trígono de Neptuno a Saturno.

Por tanto, la idea es que cuando el interpretado toma contacto amoroso con alguien afín a su trígono a la casa cinco, éste aspecto entra en funcionamiento.
Al igual, como veremos a continuación, los aspectos desarmónicos de planetas hacia la casa cinco se pueden analizar como aquel tipo de experiencias sensuales que a la persona le resultan conflictivos.

Por tanto, aquellos novios o novias que pueda llegar a tener y que estén en analogía con tales aspectos desarmónicos hacia la casa cinco -o la siete- serán la base de las experiencias de las cuadraturas: desarmonías y rupturas. Continuando ahora con la cuadratura de Urano hacia Saturno en el Carnero y en la casa cinco, hemos de decir que esto supone un elemento de nerviosismo y estrés en las relaciones sensuales. Por tanto, alguna o algunas de estas experiencias estarán marcadas por las rarezas excéntricas, los desapegos excesivos y cierta irresponsabilidad.

Sucede en cuanto a lo anterior que hay algo así como utopías e idealizaciones excesivas, por un lado (cuadratura de Urano) y, por el otro, una necesidad profunda de paz y de profundidad en el terreno sentimental (trígono de Neptuno a Saturno en la casa cinco). Una de las posibles secuencias en un nivel de Astrología dinámica es pensar que muchas veces la experiencia de la cuadratura conduce, si se supera la crisis, a la del trígono en el más amplio sentido de la palabra.

Quizás esto tenga algo que ver con aquello de “el que quiera azul celeste, que le cueste”, o con la enseñanza esotérica según la cual “el que pretende llegar al cielo sin pasar por la prueba, es ladrón y robador”. Ya sabemos que el cielo no es un lugar físico, sino un estado mental y de la conciencia.

URANO EN EL MACHO CABRIO EN LA CASA VIII

Urano indica la renovación de los esquemas mentales, así como las utopías, los ideales futuristas, la libertad y la independencia.

La posición de Urano en este signo se produce a partir del mes de diciembre de 1.988, de la cual se han hecho muchas especulaciones, pero de momento seguro que no estamos en condiciones de penetrar en la Astrología mundial. Como ya sabemos, a los planetas más lentos se les llama generacionales, puesto que se encuentran transitando el mismo signo del zodíaco durante muchos años.

Urano en el signo del Macho Cabrío significa una revolución de los elementos relacionados con el Macho Cabrío. Así, los esquemas mentales cambiarán radicalmente el concepto que se tiene de la disciplina, las rutinas del trabajo, el control de lo material, etc. No cabe duda de que esta posición supone un avance en todos esos temas.

En cuanto a las fuerzas psicológicas que esta posición puede desarrollar, es evidente que se tratará de sintetizar los elementos relacionados con Urano y los regidos por el Macho Cabrío, los cuales entre sí son bastante polarizados u opuestos.

En este mismo sentido, es de esperar que las personas nacidas con esta posición renueven de forma original (Urano) todo lo que se refiere a las rutinas diarias, a los horarios, las cuestiones profesionales y laborales, las estructuras burocráticas sociales, etc., siendo todos estos aspectos típicamente capricornianos.

La base de esto es un temperamento inquieto e intuitivo, que trata continuamente de conectar sus ideas futuristas (Urano) con la a veces cruda y retardada realidad material (Macho Cabrío).

Por tanto, unir lo ideal (Urano) y lo concreto realista (Macho Cabrío) es algo que se puede conseguir con una gran velocidad y capacidad de reflejos (Urano) en la vida diaria, donde la voluntad se combina con la intuición y la concreción con la síntesis.

Así, esta posición se puede caracterizar como mental concreta y una de sus tendencias básicas será liberarse de ataduras (Urano) en lo material, en lo profesional, de las cadenas de la vida materialista, etc. creando modelos mentales que puedan renovar lo tradicional y lo pasado de época (Macho Cabrío).

Desde el punto de vista desarmónico, esta posición supone un cambio indiscriminado y precipitado (Urano) en los hábitos de vida tradicionales (Macho Cabrío), con lo cual se produce una anarquía y desorden en ellos (Urano).

El resultado es que la mente, con demasiada facilidad, hace utopías (Urano) pretendiendo colocarse por encima de todo lo diario y real, pero el peligro es que esos supuestos ideales de libertad y revolución de las normas de vida pueden ser sofocados por los intereses creados, los materialismos y el propio tiempo (Macho Cabrío), que va algo más despacio que ese Urano. La posición de este planeta en la casa ocho significa que estos elementos o experiencias que hemos estado comentando se manifiestan especialmente en lo que se refiere a: autotransformación, energía sexual, pruebas duras, puntos a trabajar en el carácter, etc.

URANO EN MACHO CABRIO EN CASA VIII, TRÍGONO CON SOL Y CUADRATURA CON PLUTÓN

El trígono del Sol a Plutón significa que esas experiencias o crisis internas en relación con la casa de lo oculto, no van a quedar tan ocultas, pues el Sol hará que parte de tales vivencias vayan a tener una repercusión en lo social, mediante el desarrollo de una fuerte individualidad (Sol).

Habíamos comentado que en esta casa se producen las crisis transformadoras y, en ciertos casos, las degenerativas. Por ello, la posición de Urano en la casa ocho nos aclara que una de las pruebas o elementos que más va a madurar internamente a la persona es lo que respecta a su libertad, el cambio en su esquemas mentales, las intuiciones de la mente superior, etc.

Ello, será en buena parte en relación con la vida diaria y concreta debido a la posición de Urano en el Macho Cabrío. Algunas de estas experiencias duras y madurativas se refieren a la necesidad de conciliar internamente en el carácter las utopías personales (Urano) con las realidades y las rutinas cotidianas (Macho Cabrío).

Por otro lado, en el interior de la persona ha de forjarse una unión entre los dos polos tan importantes de la libertad (Urano) y la responsabilidad (Macho Cabrío).

La cuadratura de Plutón hacia Urano en la casa ocho genera un desequilibrio en cuanto a que las renovaciones de los esquemas mentales (Urano en casa ocho) son excesivamente extremistas y forzadas (cuadratura de Plutón), con lo que se acumula internamente una dosis de energía mental y vital (Urano y Plutón), que puede tener manifestaciones bruscas en forma de rupturas y conflictos con las responsabilidades, trabajos y presiones de todo tipo que diariamente se presentan al individuo (Macho Cabrío).

Respecto a la manifestación de la energía sexual, el trígono del Sol genera serenidad y nobleza, con lo que no quedarán cuestiones obscuras o escondidas a propósito.

En el mismo sentido, la cuadratura de Plutón hace entrever que, aparte de la sinceridad manifestada por el Sol, no existe suficiente control de la energía sexual, debido a la tal cuadratura. Se producen manifestaciones bastante instintivas de la misma, así como de celos y extremismos mentales en el apasionamiento (cuadratura de Plutón a Urano).

URANO EN MACHO CABRIO EN CASA VIII, TRÍGONO CON PLUTÓN Y CUADRATURA CON LUNA

Un trígono de Plutón hacia la casa ocho es de gran valía, ya que se puede considerar que este planeta posee una afinidad o determinación especial hacia el sector ocho, por ser regente del signo del Escorpión.

EXPLICACIÓN COMPLEMENTARIA

Se puede hablar, en cuanto a lo que se refiere a afinidades generales, que existe una cierta determinación o relación perpetua entre Marte y la casa I, Venus y la II, Mercurio y la III, la Luna y la IV, etc.

En esta misma línea, se podría hablar de que Plutón y Marte, por ejemplo, poseen una determinación esencial hacia la casa ocho. Dicho de otra forma, Plutón y Marte están domiciliados en el signo ocho y, hasta cierto punto, se conectan con la casa ocho, pero como es una determinación indirecta, ésta se ve mucho mas reforzada cuando están presentes en la casa ocho o lanzan aspectos hacia la misma casa octava.

El trígono de Plutón hacia Urano en la casa octava es sinónimo de una gran capacidad de renovación (Plutón) de los esquemas mentales (Urano), los cuales se sintonizan con la realidad circundante (Macho Cabrío).

Desde el punto de vista sexual, es lógico pensar que las inclinaciones son de una gran energía -por el trígono de Plutón- la cual está bien canalizada; al mismo tiempo, siendo este trígono a Urano, los comportamientos sexuales son amistosos, fraternales y siempre originales e idealizados. La cuadratura con la Luna significa que una de las pruebas que más repercusión posee en la persona es la que se refiere al desapego del hogar, debido a la cuadratura de la Luna (la familia) con Urano, el representante de la libertad personal.

Todo ello se junta en el transcurso de la vida con cambios repentinos en las rutinas diarias (Urano con cuadratura en el Macho Cabrío).

Al mismo tiempo, se puede interpretar que la cuadratura entre Urano y la Luna supone una lucha no sólo entre el desapego (Urano) y la necesidad de protección psíquica (la Luna), sino también entre las decisiones imprevistas y el mundo afectivo. A esto se junta que Urano está en el seco signo del Macho Cabrío, con lo que las reacciones en cuanto al desarrollo sexual pueden ser de cierta frialdad. Esto se debe en parte a que las utopías uranianas respecto a las cuestiones sexuales (casa ocho) se dejan llevar por una imaginación algo descontrolada.

URANO EN MACHO CABRIO EN CASA VIII, TRÍGONO CON LA LUNA Y EN CUADRATURA CON MARTE

El trígono con la Luna es un buen apoyo en lo que se refiere a que genera, en el terreno sexual, mayor dulzura, protección psíquica e intimidad romántica, pues de por sí Urano en el signo en que se encuentra no es demasiado afectivo.

Ya sabemos que la casa octava es también la de los descubrimientos del yo interno, los cuales en este caso vienen dados por una combinación entre las funciones intuitivas (Urano) y de imaginación (Luna). Esto, a su vez, termina con unas buenas aplicaciones prácticas y en la vida real (Macho Cabrío).

Simultáneamente, la casa octava se conecta también con la capacidad de integración de la persona consigo misma y de ella con las experiencias, especialmente aquellas que resultan más trascendentales, tanto por su profundidad interior como por la dureza que pueden suponer en ocasiones.

En este caso, un buen aspecto de la Luna hacia la casa ocho significa que existe muy buena adaptación y asimilación interior de todas aquellas vivencias conectadas con la vibración de la Luna, tales como el hogar, la mujer, el inconsciente, etc. La cuadratura de Marte, en cambio, significa que no existe integración ni cambio evolutivo del carácter (inicialmente) en las situaciones y conflictos de tipo marciano, como pueden ser los ambientes competitivos duros, los enfrentamientos abiertos, las situaciones agresivas, etc.

En estos casos mencionados, las energías internas se descontrolan de forma agresiva, pues recordemos que la casa ocho no sólo se limita al manejo de la energía Kundalini en forma de energía sexual, sino como energía total del ser, entrando ahí desde las más bestiales a las más sublimes.

Respecto al tema de la muerte física, ya que la cuadratura es entre el imprevisto Urano y el impulsivo Marte, se ha de cuidar todo tipo de accidente en relación con movimientos imprevistos (Urano) de piedras, objetos como ladrillos, viguetas, etc. y cualquier tipo de material que forme la estructura o el esqueleto óseo de construcciones, entre los cuales pueden estar los metálicos o férreos (Marte).

Según parece, desde el punto de vista esotérico existe una relación muy fuerte entre el manejo de las energías internas y la muerte física, con lo que se puede decir que mediante el autocontrol (casa ocho…Escorpión…Plutón) se puede evitar un enorme tanto por ciento de disgustos. Parece que si nosotros nos controlamos, las energías que se mueven con respecto a nosotros también.

NEPTUNO EN LA BALANZA EN LA CASA XII

Neptuno en la Balanza está peregrino, pero no cabe duda de que, en principio, es una posición relativamente equilibrada para este planeta, por el hecho de que él normalmente es un tanto aislado y no demasiado sociable. En cambio, la fuerza de la Balanza le facilitará la experiencia social bastante.

Como ya se ha comentado, la posición de Neptuno se relaciona con aquello que la persona idealiza o, incluso, idolatriza. Es lo que en su psiquis subconsciente considera como lo superior, lo que merece culto, lo que está por encima de todo o de muchas cosas, etc. No necesariamente siempre se tiene que tratar de cuestiones metafísicas o divinas, sino que se puede referir a ídolos, personajes en los que se tiene una gran fe, actividades humanas que se colocan por encima de todo, etc. En caso de una buena posición de Neptuno en la Balanza debido a los aspectos que recibe, no cabe duda de que la belleza, el matrimonio, las relaciones humanas elevadas y finas, el arte con un soporte idealista, así como otros elementos librianos, son la base de esta sublimación neptuniana.

En cambio, si se colocara Neptuno con malos aspectos, sucedería que la frivolidad y los personajes que la representan, la vida social facilona y los ambiente cómodos, la estética como lujo adquirido, etc. serían los elementos que el interpretado colocaría por encima de todo lo demás.

Pasando a otro asunto en relación con Neptuno, pero de fácil conexión con el anterior, mediante este planeta estudiamos las formas de evasión, de escape psíquico y de ocio vacacional. En caso de buenos aspectos de Neptuno, ya podemos relacionar perfectamente en qué tipo de ambientes y experiencias encuentra la persona esa elevación psíquica: arte, relaciones humanas de altura, fina sensualidad, etc.

En el supuesto de aspectos desarmónicos, la evasión se encontrará en ambientes librianos inferiores, que sin perder muchas veces su aparente color de rosa exterior, manifestarán en realidad una gran cantidad de desequilibrios y apariencias falsas.

En sí, aparte de lo anterior, sabemos que Neptuno también por analogía esencial nos hablará de la naturaleza subconsciente de la persona, o de aquellos comportamientos que muestra de una manera no planteada previamente por la conciencia.

En el caso concreto de la posición de Neptuno en la casa doce, éste es un caso en el que el planeta se encuentra en la casa correspondiente a su sector, con lo que la afinidad entre planeta y casa es mayor.

En general, sin tener en cuenta la posición en signo de este planeta, Neptuno en la casa doce representa que su propia energía está intensificada por lo que hemos comentado, ya que la casa doce aumenta los aspectos característicos del planeta.

Así, esto puede suceder tanto para lo armónico como para lo desarmónico, pero no olvidemos que las octavas superiores son elementos cósmicos en los cuales la humanidad todavía se encuentra bastante inexperta en cuanto a su manejo, por lo que los desequilibrios en tales menesteres son fáciles y frecuentes.

Por tanto, un Neptuno en la casa doce puede irse tanto a lo espiritualista y elevado como a lo evasivo de manera drástica. Por ello, posiciones conflictivas de Neptuno en la casa doce suponen una fuerte propensión al uso de drogas y métodos evasivos.

NEPTUNO EN LA BALANZA EN LA CASA XII, EN TRÍGONO CON MARTE Y CUADRATURA CON PLUTÓN

Neptuno en la Balanza en la casa doceava supone, relativamente bien aspectado, que se aspira de manera subconsciente a desarrollar experiencias de armonía tanto internas como externas, en las cuales predomine una tranquilidad hacia dentro y una situación de equilibrio hacia fuera (Balanza), especialmente en las relaciones de pareja y las sociales. Es decir, existe una receptividad subconsciente o una búsqueda interior hacia lo mencionado.

Pero, como Neptuno recibe un trígono de Marte, ello indica que tales aspiraciones o inclinaciones interiores se van a expresar con un espíritu de lucha y sacrificio, con lo que la fe inconsciente se combinará con la batalla, el dinamismo por la realización y la definición de esas pretensiones naturales.

Por tanto, la persona manifestará casi sin percatarse fe e inspiración (Neptuno) en la justicia, la equidad y otros elementos propios del signo de la Balanza, por los cuales se entregará con verdadero sacrificio (trígono de Marte a Neptuno).
Ya que la casa doce es también la del equilibrio o desequilibrio psíquico, en conexión con el subconsciente, el trígono de Marte a Neptuno produce un buen ajuste interno (Neptuno) en situaciones de gran actividad y gasto de energía exterior (Marte).

La cuadratura de Plutón representa otra parte de la expresión del subconsciente, la cual es mucho más instintiva, extremista y hasta violenta. Ya que se trata de una cuadratura entre Neptuno y Plutón, siendo ambos planetas bastante ocultos, lo más lógico es que tales manifestaciones permanezcan o residan en estratos mucho más profundos de la memoria psíquica ancestral. Decimos ancestral y no simplemente pasada porque estos dos planetas se conectan con partes a veces muy primitivas del ser psíquico.

Seguramente parecerá compleja una interpretación hecha así, ya que el ser humano se asemeja como si tuviera muchas cosas distintas dentro de una, pero no hemos de olvidar que en la casa doce se expresan karmas psíquicos o cadenas de causa- efecto subconscientes muy remotas en ocasiones en la evolución del ser humano. Eso no tiene que ver nada con que la persona sea buena o mala, sino sencillamente es la expresión por la cual también a través de la purificación o sublimación interna (casa XII…los Peces…Neptuno) es posible neutralizar aspectos desequilibrados generados en otras encarnaciones. Si, en cambio, esto no sucede así, la naturaleza provoca otros mecanismos equilibradores, a través de todas las experiencias de aislamiento que supone la casa doceava.

Una de las posibles manifestaciones de Plutón mal aspectado hacia Neptuno en la casa doce en la Balanza es la aparición de enemigos ocultos (casa doce) de corte plutoniano -rencorosos y explosivos- que usan los subterfugios y métodos poco confesables para actuar (Plutón en cuadratura con Neptuno), y cuyos efectos se pueden hacer sentir en las experiencias propias de la Balanza: sociedades, tratados, acuerdos, contratos, justicia, etc.

Respecto a la salud, ya que la casa doce puede suponer enfermedades de importancia, hay que decir que la posición de Neptuno en el área de la Balanza se conecta con los riñones y los sistemas depurativos del organismo, no sólo por la analogía de este signo zodiacal, sino porque Neptuno tiene que ver con los líquidos.

La cuadratura de Plutón genera acumulación de toxinas difícilmente eliminables. Por otro lado, ya que Plutón se relaciona con los sistemas de defensa y Neptuno con las enfermedades contagiosas, se ha de tener cuidado con aquellas de tipo sexual (Plutón y la Balanza), especialmente.

NEPTUNO EN LA BALANZA EN LA CASA XII, EN TRÍGONO CON SATURNO Y CUADRATURA CON VENUS

El trígono de Saturno significa que el sentido de la realidad no se pierde, pues Neptuno fácilmente puede lograr que se difuminen los parámetros de lo cotidiano.

Lo que sí se acentúa con el trígono entre Neptuno y Saturno es la capacidad de reflexión interior, que será algo así como una buena sintonía entre lo realista (Saturno) y lo trascendental (Neptuno), ayudado ello por la inclinación equilibradora de la Balanza. Como algo simultáneo a lo anterior, ocurre que al ámbito de la casa doce, así como la vibración de los dos planetas en trígono, induce a la meditación y el aislamiento como una búsqueda de serenidad interior.

Contrasta con ello la cuadratura de Venus, que creará conductas y comportamientos de evasión (Neptuno) despreocupada, banal y sensual (Venus), en ocasiones en exceso.

Pero así es el ser humano, que necesita durante su existencia muchas veces vivir polos distantes, para de esa manera ir encontrando su equilibrio, especialmente cuando el signo de la Balanza está de por medio.

Por tanto, a esos estados reflexivos e interiorizados que la persona precisa vivir como una necesidad interna (trígono de Saturno a Neptuno en la casa doce), se le pueden alternar otras circunstancias psíquicas en las que casi lo único que importa es evadirse, olvidarse de tristezas y pasar el rato lo más placentero posible, creando un mundo de color de rosa artificial y engañoso (cuadratura de Venus a Neptuno en la Balanza en la casa doce).

Respecto a la salud y la posibilidad de enfermedades que puedan arraigarse, se entiende que el trígono de Saturno es un elemento que hará que, con el tiempo, los problemas que surjan al respecto se vayan solucionando. Ya se ha explicado que Saturno puede con los años ir aumentando la resistencia, ya que el factor tiempo es su aliado.

Sin embargo, la cuadratura de Venus no se puede menospreciar, ya que Neptuno la recibe de su planeta dispositor (Venus). En este sentido, existen indicios importantes acerca de que el punto fisiológico con propensión a la enfermedad sea los riñones, pues existe una doble determinación o relación con ellos: en primer lugar, el signo de la Balanza y, a la vez, el planeta regente de éste, que es Venus.

NEPTUNO EN LA BALANZA EN LA CASA XII, EN TRÍGONO CON VENUS Y CUADRATURA CON URANO

Como se ha repetido varias veces, mediante la casa doce se observan tendencias de las cuales la persona muchas veces no se percata.

En este caso en concreto, se observa nítidamente, por el trígono de Venus a Neptuno en la Balanza en la casa doce, que el interpretado manifiesta comportamientos muy inspirados (Neptuno), un gran amor y sacrificio hacia lo que considera como justo y bello (trígono de Venus a Neptuno en la Balanza), aptitudes artísticas muy notables (Venus, Neptuno y la Balanza), etc.

Todos estos comportamientos y actitudes internas le vienen al individuo por lo que hemos llamado inspiración, que es una apertura interior hacia los planos espirituales y los psíquicos superiores.

La cuadratura con Urano indica que, sin quitar lo anterior, se actúa muchas veces por arranques mentales, muy marcados por el nerviosismo y la acumulación de estrés en forma de inquietud interna.

En este punto es conveniente hacer un breve pero útil comentario acerca de las cuadraturas entre Urano y Neptuno, las cuales podrían resultar un poco difíciles de definir, al igual que los aspectos entre las octavas superiores.

La cuadratura entre Urano y Neptuno significa que hay una desarmonía fuerte entre las funciones nerviosas conscientes (Urano) y las subconscientes (Neptuno). Por lo general, en la práctica lo que suele ocurrir es que se van acumulando una serie de tensiones mentales debidas a la precipitación y las prisas de la vida moderna (Urano). Así, hay un ritmo de experiencias y de recepción de información que no se puede sedimentar y seleccionar correctamente (Urano).

Pero la cosa no queda en el nivel de las ideas sólo, sino que esto se une a las impresiones subjetivas y subconscientes que van siendo absorbidas por la estructura psíquica de la persona, las cuales en el ambiente mencionado de agitación son igualmente desordenadas y cargadas de hipersensibilidad.

En definitiva, se genera una tensión mental y psíquica tanto en el nivel consciente como en el subconsciente. Así, el organismo psicofísico intenta arreglar la situación, lo cual genera estrés (Urano) y depresión (Neptuno) alternativamente.

PLUTÓN EN LA VIRGEN EN LA CASA VII

Plutón en el signo de la Virgen es otra combinación planeta- signo generacional, al igual que las de las otras octavas superiores.

En este signo Plutón se encuentra peregrino.

Vayamos analizando progresivamente cada una de las áreas en relación con Plutón.

La primera que podemos ver es la relacionada con los puntos que en la persona le pueden provocar mayor realización, o bien, elementos de roces, conflictos y crisis.

Así, el signo de la Virgen es el que se conecta con los ambientes laborales, los escepticismos, las críticas, etc. Por ello, Plutón al hacer presencia en este signo del zodíaco genera una transformación profunda de estos elementos, pero no sólo desde el punto de vista mental o utópico, como Urano, sino como experiencia vivida y sufrida. De ahí que esta posición produce autocontrol en cuanto al trabajo y la eficiencia personal en labores concretas.

Ya que Plutón significa igualmente el manejo de los instintos y del “combustible” humano, la manera en que esta energía interior se usa es tratando de racionalizarla, repartirla lógicamente y aplicándola de forma ordenada en pequeñas dosis.

Respecto al manejo de la energía sexual, todo ello suponiendo que existen aspectos equilibrados hacia Plutón, destaca la existencia de autodisciplina, amistad, sentido común y moderación.

En caso de que se trate de aspectos astrológicos desarmónicos, Plutón va a generar crisis degenerativas y roces con el ambiente en las mismas facetas en las que ahora mismo veíamos la fuerza transformadora y autotransformadora de Plutón.

En cuanto al desarrollo de la experiencia sexual, predomina el escepticismo y la falta de fe hacia la pareja, así como un cierto comercialismo interesado en la relación. Por otra parte, el intelectualismo y el demasiado criticismo hacia la otra persona pueden hacer que se pierda la confianza y la amistad, pues todo se quiere ver de manera racionalista y fijándose más que nada en los detalles.

Hasta cierto punto, esta actitud es un tanto puritana y moralista, lo cual hace que la pareja pierda esa pizca de sal que necesita. No en vano está la idea del signo de la Virgen como el que se quiere mantener muy puro pero lleno de pedantería y de limitaciones afectivas.

Los últimos comentarios nos vienen como anillo al dedo respecto a la posición de Plutón en la casa séptima, que es precisamente la del matrimonio y la pareja como relación en consorcio.

De este modo, con esta posición en una casa relacionada con la convivencia, la sensualidad y la comunicación (casa siete), supongamos que la posición del planeta es armónica. En este caso, la relación de la pareja se basará en una transformación y canalización de la magia sexual de manera ordenada, con sentido común, moderada y que se plasma en orden y dosificación.

Recordemos que al hablar de energía sexual no nos referimos solamente a la relación física entre las dos personas, y ni siquiera a su intercambio puramente físico y emocional, ni sólo a su relación psico-física y mental, sino a todo ello más el conjunto de energías que se mueven en torno a una relación hombre-mujer, que va más allá, directamente al terreno de sus conciencias y de todo su ser completo.

Es imposible que dos personas estén todo el día manteniendo lo que se suele entender por relaciones sexuales, pues ello se asimila corrientemente al contacto físico y, si acaso, a lo que éste conlleva. En cambio, desde el punto de vista esotérico los dos componentes de una pareja sí están todo el día manteniendo una relación sexual mientras sigan ligados, incluso cuando estén físicamente lejos, pues es el manejo que cada uno hace de sus energías internas lo que luego se aporta al otro.

Y de lo que cada uno aporta al otro vuelve a nacer otro ciclo de generación de energías resultado del anterior, que es el que luego se volverá a poner en contacto mutuo, y así sucesivamente.

Este ciclo de energías puede ser evolutivo o involutivo. Por tanto, desde el ángulo esotérico sí existe relación sexual fuera de lo que es el contexto del contacto físico.

PLUTÓN EN LA VIRGEN EN LA CASA VII, EN TRÍGONO CON URANO Y CUADRATURA CON EL SOL

Plutón con un trígono de Urano significa que la renovación y adaptación mental a los tiempos se hace de una manera decidida y sin demasiadas resistencias.

Pero no sólo es buena la renovación y rejuvenecimiento de conceptos en cuanto a la casa siete (trígono de Urano a la casa VII), sino que la vivencia de las experiencias de la vida, incluso aquellas que son duras, son bien asimiladas obteniéndose su savia y, en la pareja, cada uno es capaz de corregir lo que hay que cambiar de su carácter.

Así, si Plutón significa la capacidad de integración o de autointegración, con su posición en la casa siete podemos contar con que, si existen roces, los instintos se controlan, a la vez que las energías son transformadas y se continúa adelante, habiendo aprendido de los errores.

A esto se le suma el trígono de Urano, que indica que existe muy buena capacidad de comunicación, no sólo en el terreno intelectual o de intercambio de información, sino que hay una fuerte comunión intuitiva en la pareja.

La cuadratura con el Sol se puede resumir por la idea de que la soberbia y el egocentrismo apagan algo lo comentado anteriormente, cuando estos aspectos solares desarmónicos se presentan. Por ello, se precisa evitar el protagonismo y la autosuficiencia. Por supuesto que el Sol aun estando en cuadratura no es un factor de engaños, pero sí de autosuficiencia y protagonismo.

Desde luego que todavía estamos con un análisis preliminar de la casa siete, pues nos encontramos en el nivel B de interpretación. No es lo mismo la interpretación de la casa siete para un hombre que para una mujer, pero ello lo veremos en su momento.

Respecto a la interpretación de la casa siete como los asociados, los socios o las asociaciones, no cabe duda de que no todas las personas tienen tendencia a asociarse y, de las que lo hacen, unas buscan el apoyo económico, otras el soporte intelectual, etc.; aunque, también es cierto, que hoy en día es difícil concebir una asociación en la que el tema económico no entre como algo importante.

En caso de asociación, convendrá siempre una persona transformadora (Plutón) en los detalles concretos (la Virgen), a la vez que con una energía interna (Plutón) bien dosificada y moderada. En el caso concreto de los aspectos que recibe Plutón ahora, respecto a asociaciones hay que decir que interesa un tipo de unión que deje margen de libertad, para así poderse desarrollar la creatividad de cada uno de los socios (trígono de Urano), mientras que las figuras egocéntricas y protagonistas habrán de ser evitadas (cuadratura del Sol).

PLUTÓN EN LA VIRGEN EN LA CASA VII, EN TRÍGONO CON EL SOL Y CUADRATURA CON MERCURIO

El trígono del Sol significa que existe una tonalidad general noble, creativa, luminosa y abierta en la experiencia matrimonial. Lo que destaca también es que la individualidad (Sol) está muy bien centrada y favorece todo lo referente a la casa siete, es decir, al matrimonio.

Es evidente que el trígono del Sol -la energía vital- hacia Plutón, que se conecta con la fuerza interna, es una combinación en la cual las energías en la pareja se desarrollan de forma muy creativa y fructífera.

La cuadratura de Mercurio es un elemento de nerviosismo y malos entendidos en la comunicación, así como de cierta superficialidad en ella.

En algunas circunstancias, se manifiesta la dispersión, las ambivalencias y los intelectualismos algo fríos. Ya que la cuadratura es hacia Plutón, parece que el problema radica en la acumulación de toxinas (Plutón) comunicativas (Mercurio), lo cual genera una tensión interna (Plutón) que se manifiesta llegado un momento con cierta virulencia en la palabra (cuadratura de Mercurio a Plutón).

Respecto a asociaciones, se pueden recomendar con un personaje solar, abierto y que, sobre todo, coloque bien alto la verdad.

Esto es así, puesto que se observa que en caso contrario la cuadratura de Mercurio produciría mentiras, falta de palabra y oportunismo en algún posible socio.

PLUTÓN EN LA VIRGEN EN LA CASA VII, EN TRÍGONO CON MERCURIO Y CUADRATURA CON JÚPITER

Por una parte, el trígono de Mercurio haría suponer una relación basada en la comunicación limpia y amistosa, todo ello dentro del ámbito de la pareja.

Ya que se trata de un trígono de Mercurio a Plutón, se puede sobrentender que, a través del intercambio comunicativo y amistoso (Mercurio), la pareja logra renovar sus energías y asimilar sus experiencias mutuas, lo cual genera mayor integración de ambos entre sí y de la pareja con el medio. La cuadratura de Júpiter significa que, en lo que respecta a la vida social y la filosofía de la vida, hay superficialidad, mucha pantalla, mucho derroche de energía vital, elasticidad en la ética de conducta, etc.

No podemos dejar de lado en la mente que se trata de una cuadratura entre dos planetas -Júpiter y Plutón- que, en caso de estar desarmónicos, se caracterizan por lo lascivos y voluptuosos que son, por lo cual puede haber problemas respecto a la estabilidad de la pareja o el matrimonio.

Tal como se comentó al hablar de la casa cinco, muchas veces cuando se presentan en la casa siete aspectos muy distanciados entre sí por su carga vibratoria, existe una buena propensión a que ambos aspectos se refieran a experiencias distintas.

Pero, lógicamente, saber diferenciar al interpretar un divorcio o separación de una fuerte y aguda crisis matrimonial, no se encuentra en el nivel en que nos encontramos. Respecto a asociaciones, no cabe duda de que el trígono de Mercurio puede suponer unos buenos intercambios comerciales, ya que este aspecto lo recibe Plutón de su dispositor, por lo que es fuerte.

En cambio, la cuadratura de Júpiter puede significar en lo que respecta a asociaciones comerciales (Plutón en la Virgen: signo de tierra), una expansión exagerada y con derroche (cuadratura de Júpiter), lo cual puede generar una explosión posterior (Plutón) de roces y crisis agudas, así como la salida a la luz de un montón de suciedades (Plutón).